jueves, 13 de noviembre de 2008

GÉNERO EPISTOLAR

Lorenzo escapando de la Luna


Cataluna recien levantada

Asomando timidamente



Querida Caty:
Ya tenía yo ganas de pillarte así, recien levantada y sin acicalar. Con el cielo todavía de azules y Lorenzo desapareciendo frente a tí. Que mira que te teme. ¿Qué le habrás hecho que, en cuanto siente tu presencia, se esconde por donde puede. Aquí, en esta zona, lo tiene fácil con tantos edificios altos y desordenados que levantaron desde que descubrieron esto como filón turístico, cada día puede elegir uno destinto para no encontrarse contigo. Bueno ya me contarás algun día si lo vuestro es desamor o todo lo contrario y no queréis que nadie os descubra.
No debía importarte confiar en mí, ya sabes que guardo los secretos en un arca segura, con siete llaves. De todas formas no quiero violentarte, esas confidencias son muy delicadas y para hacerlas hay que tener el ánimo dispuesto y a punto de estallar. Sólo entonces tu boca se abre y tu cabeza se apoya en el amigo o amiga más cercanos a tí. Cercanos no de distancia medible, sino de sintonía armónica.
No quiero forzarte a nada, pero tienes que prometerme que cuando te llegue ese día de estallar me vas a buscar esté donde esté.

Tú y yo siempre nos encontramos. Allá donde voy te contemplo, es lo primero que busco, y mira que me muevo bastante. Ahora acabo de llegar del lago Baringo a San Juan. Sí, me gustó mucho, pero al final me cansé de los cocodrilos. Cuando ya creí que los tenía a todos amansados va uno y me muerde en una pierna. El sábado regreso a Madrid porque Noviembre dice que ya no puede llegar a fin de mes si no aparezco pronto. Y ya me dirás con que cara me presento en la capital medio coja perdida. Para colmo este bicho que le bauticé con el nombre de Tenorio. Ya recordaras que estamos en la época de la reposición de este drama amoroso de Don Juan.

_¿Qué no te suena?, sí mujer, esa obra con unos versos preciosos, por lo menos para mí que cuanto más los escucho más escalofríos me entran.
¡Me hubiera gustado tanto ser doña Ines en la vida real!, pero nada hija, nací demasiado tarde para que Zorrilla se inspirase en mí y demasiado pronto para otras cosas.

Venga Caty, -perdona si te llamo así pero lo de Cataluna me parece demasiado serio para tí- te doy una ayudita. El fragmento mas famoso es aquel que empieza así:
_¿No es verdad angel de amor...?
Si no te acuerdas de éste en el que te nombra a tí, apaga y vámonos...

_Pues apaga porque no tengo ganas de pensar.

_Que borde te veo hoy Cataluna, Cataluna...

"que en esta apartada orilla, más pura la luna..."

_ sí, que brilla y se respira mejor. ¿Y ...?

Eso si que no te lo consiento, odio profundamente esa interrogación ¿Y?. No se lo tolero a mis hijos, así que no pienses que te lo voy a pasar a tí.

_Perdona amiga, es que me acabo de levantar y todavía no tengo toda la luz encendida, es más creo que esta noche no voy a poder alumbraros bien.

_Perdonada, yo también tengo unos despertares fatales, hasta que no tomo el café no puede hablarme nadie.

Ahora que hablamos de orilla, no he terminado de contarte lo de Tenorio...
_¿Cómo que no? y ¿lo de la luna que más clara brilla...?

_ No, si ahora me refiero al cocodrilo. Nada que el muy caradura con ese morro largo, largo que tiene, negaba que hubiera sido él quien me mordió. No se le ocurre otra cosa que decir que lo que tengo es un tirón en una pierna por bañarme en el agua tan helada. ¿Qué te parece?. El tirón se lo voy a dar yo para hacerme un bolso con su piel.
_¿Y si tiene razón?.
_No la tiene porque hoy me volví a meter con el agua más fría que el otro día, que de fría quemaba y no tuve otro tirón, únicamente continuo con el del otro día. Si fuera por el agua, hoy tendría dos tirones, en vez de uno.
Por cierto ¿conoces esa sensación del frio caliente?.

Ay Cataluna, me da pena dejarte y se me hace tarde. Si quieres mañana seguimos, ya de despedida. En Madrid es tan difícil encontrarte. Aunque el otro día lucías hermosa desde mi cocina, ¿Sabes que te retraté?. No te sonrojes, estoy pensando hacer aquí, en consinnada, una exposición de todas las fotografías que tengo tuyas. Lo malo es que regalé algunas y tengo que buscar las copias que sabe Dios dónde andarán.

De todas formas las estrofas que más me gustan de don Juan Tenorio son las del final. Escucha:
Se desarrolla en el cementerio y todos los que mató don Juan están en forma de estatuas. El también está casi muerto y de repente se le aparece doña Ines y dice:
...Y sólo en vida más pura
los justos comprensderán
que el amor salvó a don Juan
al pie de la sepultura.
Luego sigue diciendo: cantos funerales... Pero eso no es muy bonito. hasta que responde don Juan:
¡Clemente Dios, gloria a tí!
Mañana a los sevillanos
aterrará el creer que a manos
de mis víctimas caí.
Más es justo:quede aquí
al universo notorio
que, pues me abre el purgatorio
un punto de penitencia,
es el Dios de la clemencia
el Dios de don Juan Tenorio.
Mueren los dos, amándose y cae el telón.

Y yo esta noche soñaré con Don Juan




6 comentarios:

Terly dijo...

¡Qué recuerdos me trae esta obra, Militos! Aunque la tradición es representarla en Noviembre, yo la vi por primera vez en verano, al aire libre, en la Plaza de Santa María de la ciudad medieval de Cáceres, de la mano de mi padre, tan sólo tenía yo once o doce años y también recuerdo como por lo "bajini" él me la iba recitando verso a verso. Unos días después y en el mismo escenario, me llevó a ver "La Celestina". Son recuerdos de la niñez.
Espero que lo del cocodrilo no sea nada y que en todo caso te sirva para alargar las vacaciones.
Un beso.

Militos dijo...

Terly: yo también la ví la primera vez con mi padre, luego otras muchas. Y siempre me gusta. Ahora verla en el marco medieval que dices ya debe ser la locura. Y la Celestina lo mismo.
El sábado ya vuelvo a Madrid, pero tengo ganas ya me he cansado de esto.
Un beso

Desire dijo...

Militos me asustaste con lo del cocodrilo, es cierto que te mordió? o fue un tirón? Sea lo que sea espero que no sea tan fuerte que tengas que llegar cogeando preciosa.
Asi ya otro día no tenes permiso para este tipo de aventuras, mira que se te ocurra ir al Everest!

ARCENDO dijo...

Veo que sigues dos tradiciones importántisimas, la intrínsecamente "tuya", la epistolar..y la de Zorrilla en Noviembre. ¡Magnífico!, sin embargo hoy a mí me ha dado por otro de los clásicos.. pero a fín de cuentas siempre coíndimos en el fondo.
Besos.

Militos dijo...

Desire: Supongo que en Madrid el médico me dirá si fue un cocodrilo o un tironazo. No te preocupes que al Everest ni se me ocurre. Me dan miedo las alturas, no por subir, sino por tener luego que bajar. Prefiero as profudidades del mar.
Besitos

Militos dijo...

Arcendo: yo siempre tradicionalmente tradicional, cuando algo me gusta, es para siempre.
Ahora voy a ver si me gusta lo tuyo.
Un beso