domingo, 5 de octubre de 2008

LA ROSA DEL SOTO



Hoy la noche no viene de tristezas, ha pintado su rostro de purpurina brillante para que le cuente algo tierno pero dichoso.


Terly me lo advirtió ayer, hay que aceitar la cerradura de los pensamientos para que no chirríen tanto en el silencio nocturno. Hice caso, siempre lo hago a los buenos amigos.


Hace unos días nos escapamos al campo para cubrir la piscina, de mis largos y mis rezos, con la lona azul que la preserva de frios y polvaredas invernales. Y fue bonito, a pesar del cristal roto por segunda vez que deja entrada a quien, ¡pobrecito él!, busca tesoros donde sólo hay enseres familiares. Bonito, porque me encontré con la sorpresa del brote, ya no esperado, de una rosa del rosal de El Soto.

¿Por qué ese nombre? : fue un regalo del jardinero que cuida y embellece los jardines de una casa de retiros y convivencias del Opus Dei. Casuálmente situada a tiro de piedra de la cárcel, levantada más tarde que la casa, que lleva el mismo nombre y donde algun etarra conocido fue albergado un tiempo. Borrar, borrar eso que hoy la noche viene de purpurina. El rosal es bajito, insignificante, pero fuerte y resistente a los inviernos y heladas de Guadalajara. Si no cuento mal, el número de rosas que brotan al año es escaso, tres o cuatro, cinco a lo sumo y de una en una. Tal vez esa individualidad, como en los seres humanos, hace de ellas un don más preciado.

No es precísamente lo que se conoce como rosa de otoño. Son tres las estaciones que ven su alumbramiento, primavera, verano y otoño. Intuyo vuestra impaciencia por saber cual es la peculariedad de esta rosa al dedicar una de mis noches a ella. Su procedencia es para mí lo más importante porque de aquel lugar brotaron en mi alma otras rosas, de cuyo perfume sigo alimentándome. Pero veréis, amigos de la noche, si es merecedora o no de este post, lo suyo sería un poema pero no saldría bien.

Cuando ella aparece nadie la espera, sorprende siempre con su capullo apretado y la palidez de su color amarillo. A medida que los pétalos se abren van tornándose blancos y un ribete rosáceo los adorna. De un día a otro, el sol difumina su colorido a lo largo y ancho de cada uno de ellos, no de manera uniforme, por lo que, alcanzando su madurez, se transforma en ejemplar unico. Ese es el momento de cortarla, con suma delicadeza y alojando una pizca de ternura y amor en la mano que sujeta la tijera.

Un pellizco de pena si se siente al arrancarla, pero los destinos a los que siempre van esas rosas equilibran el dolor con el amor. Esta última quedó a los pies de la Virgen de Chamorro, al calor de la chimenea, réplica pequeña de madera de la que se venera en Ferrol. Esa extraña advocación que se le da a Nuestra Señora en tierras gallegas, se debe a su milagrosa aparición en medio del mar, como tabla de salvación, de un pescador naufragado que agarrado a Ella logró llegar a la costa, mientras gritaba: "Ya muero, ya muero... que en dialecto gallego, hoy elevado a la categoría de idioma, sería "Cha Morro, cha morro..."

Siempre la primera y la última tienen ese privilegio mariano y del resto, ya dije lo poco prolífico que es el rosal de El Soto sin duda por ello más valioso, tengo buen cuidado de elegir con esmero sus destinos, personas especiales, amigos que saben hacerse un hueco en ese trozo de tierra fértil que Dios plantó en nuestra alma. Con toda seguridad el próximo año alguna caerá en vuestras manos.

ADVERTENCIA
La rosa no es fotogénica, incomparablemente más hermosa al natural.






6 comentarios:

Terly dijo...

¡Oh Militos! ¡Qué aceite tan bueno! Excelente calidad e incluso perfumado, hasta esta pantalla ha llegado su fragancia.
¡Cómo me ha gustado este cambio tan positivo! Bonito el relato, bonita la flor y bonito su destino.
Espero y deseo que continúes con el ánimo en lo más alto y la tensión en lo más bajo (siempre dentro de los límites)
Felicidades y un beso.

Militos dijo...

Gracias Terly, pero no te fíes mucho porque volveré a lo otro, en cuanto me deje llevar.
Veo lo que tienes en tu lagar y me duermo que mañana empiezo otra vez con los médicos.
un beso

Caballero ZP dijo...

Militos que bonita rosa, lo bueno como cuentas es que se hagan únicas al salir de una en una, de esa manera se aseguran la mirada en exclusiva.
Te deseo que te dejen en paz los amigos de lo ajeno.
Saludos

Militos dijo...

Gracias amigo caballerozp. Tú conocerás lo que digo de la Virgen de Chamorro. ¿no me digas que no has ido alguna vez a verla?.
Un abrazo

ARCENDO dijo...

También te felicito por esa metamorfosis a lo positivo. Después de los inviernos del alma, el ciclo trae consigo nuevas primaveras, en las que florecen nuevas alegrias, nuevas esperanzas.
Me ha encantado este post... y la foto, a pesar de que (como dices) sea más bonita al natural.
Yo, poco a poco, voy reincorporandome a la actividad, tengo pendiente tu foto de Torres y el "juego" de Terly, que la verdad, todavía no sé de que va... ya me contaréis. Ah!, me gustó mucho la presentación facha que me enviaste, ya la he reenviado a su vez a un par de amigos, que sé que les va a flipar.
Besos.

Militos dijo...

Gracias Arcendo, te estaba esperando. Un beso