martes, 14 de octubre de 2008

¿DÓNDE NACEN LAS PALABRAS?

Estoy hundida en el silencio.Esta noche no encuentro una palabra que me llene. No quiere decir que vuelva al pozo. Es diferente, pienso que ya he hablado demasiado y es hora de callar. ¿Puedes tú decirme algo que me haga reaccionar?, que suelte mi lengua. A propósito ¿por qué las palabras se atribuyen a un órgano tan feo como la lengua? ¿Dónde nacen las palabras?, sin duda en el pensamiento pero y...¿ todas esas que se dicen sin pensar?. No me refiero a las tontas o vacias de contenido, éstas también cumplen su misión de lapsus. Hay otras fuertes que gritan, que se enfadan o provocan enfados o sonrisas de desprecio. Me niego a creer que pasaron antes por el pensamiento. ¿Salen de la garganta? ¿del estómago?. Si te fijas, cuando las lanzas a alguién que te está incordiando, aunque sea por escrito, sientes fisicamente que el estómago se contrae, se eleva, se une con el pecho. ¿Será que anidan en ese esperpento de imaginación?, cultivo de residuos aún sin digerir. Odio esas palabras que nacen de una unión aberrante y consumada entre estómago como materia y exasperación como tálamo de ideas. Palabras que provocan de manera irremediable el alumbramiento de otras semejantes, palabras que salen y rebotan contra quien no quiso ser primero pero lo fue.

Dejadme esta noche hundirme en el silencio. Quiero llegar a encontrar un fondo de verdad en cada palabra, nazca de donde nazca, pensada o arrojadiza, amada o rechazada. En cada palabra mía, yo sólo puedo ser responsable de las que mi ser o mi instinto gestó, para ser pensadas, arrojadas o simplemente para ser alumbradas sin ton ni son.

Cyrano ¿dónde te escondes?. Vuelve a decirme que las palabras nacen del corazón. Yo sé que tu muerte no fue fallecer porque tu existencia, digan lo que digan, era sólo palabra. Y la palabra no muere cuando quien la creó cae en un callejón. Cyrano ¿por qué ya no puedes encarnarte en los hombres de hoy?. No lo digas, ya lo he adivinado sin necesidad de que me hables. No puedes porque si alguien mereciera tu nariz, la despreciaría, no sabría compensarla con el amor, ni con el verso. Los cyranos de hoy buscarían soluciones menos inspiradas, menos apasionadas que tus palabras. Los cyranos del siglo XXI, sin espadas, sin capas ni sombreros de plumas, acudirían con una cartera llena de billetes al cirujano plástico más famoso.

Yo te amaría, no tendrías que anularte entre los arbustos, yo adoraría tu belleza, yo me entregaría a tu amor como si fueras el más bello doncel.
Olvida a Roxana. No vuelvas a decir que ella besa tus palabras en la boca de su amado Christian. Yo las besaría, Cyrano, en tus propios labios.

Pero esta noche no quiero hablar, quiero hundirme en el silencio.

8 comentarios:

Aguijón dijo...

luego te leo, voy a llevar al médico a mi hijo mayor, una visita rutinaria de su oído... pero:
Las palabras: Mocedades
Words: F.R. Davis.
Un beso,

Terly dijo...

Querida Militos:
Creo que las palabras pueden nacer, según su propia naturaleza, de diversos sitios. A mí las palabras que más me gustan son "las palabras sin palabras" que son las de amor nacidas de los ojos y pronunciadas con la mirada. Estoy seguro que tú de esas habrás tenido grandes conversaciones.
Un beso.

Militos dijo...

Terly: si son bonitas esas palabras y en su tiempo tuve muchas y de muchos, pero no de quien tú piensas. Ël es todo un torbellino de palabras pronunciadas y por eso seguramente se llevó "el gato al agua", pero nunca me arrepentí, a pesar de los Boinas Verdes.
Un beso

maria jesus dijo...

Yo creo que hay palabras que nacen de la mente, otras del corazón y otras de la bilis. Dosificarlas es un arte. Un beso de la chica del Preu (me encanta)

Militos dijo...

María jesús, me gusta que te guste el nombre que te dí, la verdad es que salió sólo.
Dosificar las palabras es todo un arte que hay que aprender porque no es innato.
Todavía no he tenido tiempo de contestarte, pero claro que los conocemos.
¿Sigues con problemas de internet?
Un beso grande

ARCENDO dijo...

Las palabras como ya se ha dicho aquí, muy acertadamente nacen de muchos y variados sitios. Lo importante es saber que el lenguaje es lo más humano que hay. Y que cada palabra es importante porque lleva consigo un pensamiento, un estado de ánimo, un sentimiento... una vida. Por eso, es tan importante saber escuchar y a ser posible ni quedarse con la palabra en la boca, ni tener la última palabra.
Vamos...también todo un arte, te doy mi palabra.
Besos.

ARCENDO dijo...

Y te hago un bis... para que veas que me gustan TODOS tus blogs.
Lo de Cyrano, genial, gracias por traerlo a la memoria.
Me gustó mucho la última versión de Depardieu, pero sin duda me quedo con la clásica, la interpretación de José Ferrer... ¡Soberbia!.
Besos bis.

Militos dijo...

Y yo decía que estaba madurando. Y sin embargo me parece leer entre líneas algo que em escuece. Pero bueno serán figuraciones mías.
Gracias por tus dos comentarios, eres muy generoso y sabes que te quiero.
Desde luego que las palabras salen de distintos lugares y como dice la "Chica del Preu", lo importante es saber dosificarlas. A mi las que más me gustan son las escritas y para las orales prefieron que hablen los demás. Siempre me dicen que nadie sabe escuchar como yo, pero debe ser cuando se trata del lenguaje oral.
Muchas gracias Arcendo, con el post sólo pretendía echarle un poco de lírica a la vida, por eso tuve que recurrir a Cyrano.
Muchos besos