jueves, 7 de mayo de 2009

A TU SONRISA




Sé que ayer dije que seguramente no volvería a hablar con la Luna, sé que lo dije y alguien me va a replicar. Pues lo siento, pero al repasar las fotos del fin de semana, tomadas en Noray de noche, noche de estrellas y luna creciente como sólo se pueden contemplar en el campo, a través del telescopio de Alfonso que más que un aparato para descubrir el firmamento parece un pericospio de submarino de los de la segunda Guerra Mundial, no me he podido resistir. Si uno se fija con detenimiento y algo de imaginación, podrá descubrir entre los cráters de la Luna una significativa sonrisa y esa sonrisa iba dirigida a mí. Comprenderéis que no me queda más remedio que agradecérselo de alguna manera y como hoy estoy parca en palabras y temas, voy a recitarla una poesía de uno de mis poetas favoritos, el que más de los ya fallecidos, José Hierro.

A la Luna le gusta que yo recite. Vengo haciéndolo desde los quince años, cuando en una ocasión me pilló llorando en aquel balcón de la calle O'Donnell madrileña porque mi amigo del alma, con el que acababa de iniciar una amistad que duraría hasta que nuestros caminos siguieron distintos derroteros, se había enfadado conmigo. Luna, al no saber como consolarme, me pidió que recitara algo con que aliviar la tristeza que le estaba contagiando. Desde entonces ella sabe cuando tiene que volver a pedírmelo.
Esta noche no estoy triste, esta noche es el premio a su sonrisa

EL QUE DA LA ALEGRÍA

Sé como el humo sube:
piensa que al evadirte
nadie dirá "te tuve
y he podido medirte"

Sé como el sueño: canta,
encanta al ser dormido.
Nos pone tu garganta
el corazón florido.

Sé el vino que emborracha
y por vicio se quiere;
no el sándalo que el hacha
perfuma, que le hiere.

Alma que brilla y queda
resonando en el hombre.
Pero que nadie pueda
adivinar su nombre.
José Hierro















También coqueteamos con Saturno que llevaba unos anillos preciosos, pero no se dejó retratar, lo mismo que Andrómeda escondida tras uno de los árboles más altos, que este año se libró de la drástica poda, impidiendo la visión de la estrella. Ciertamente fue un fin de semana movidito. A veces te lamentas de no poder pasear por la tierra, por unas cosas o por otras y no caes en la cuenta de que también se apasionante caminar por el firmamento y las estrellas.

7 comentarios:

amor y libertad dijo...

ese sé imperativo me ha recordado al poema que te hice, niña

un beso

Militos dijo...

¿Cómo olvidarlo? Amor.
¿no me estarás acusando de plagio?
Gracias otra vez por el poema y por estar aquí.
Un beso

ARCENDO dijo...

Alma que brilla, me quedo con eso.., porque me recuerda a tí. Besos lunáticos.

Militos dijo...

Gracias Arcendo, ojalá fuera verdad.
Un beso

maria jesus dijo...

Muy bonito. Os ha dado fuerte a todos la primavera, Eh?

Terly dijo...

"hoy el Cielo y la tierra me sonrien,
Hoy brilla más que nunca el sol"...
Gustavo Adolfo Bécquer

Mi sonrisa a ti se debe
por haberme hecho feliz
con estos versos de Hierro
que hoy recitas para mí.
Luna.

Militos dijo...

Terly, poeta ¡qué bonito! muchas gracias, tu si que eres un sol.
Un beso