martes, 8 de septiembre de 2009

AMARRE


¡Calla! dijo el viento a la rama.
La rama dolida golpea al árbol de la vida.
La vida tropieza con la piedra.
La piedra grita al río que la inunda.
El río circunda el cuerpo del navegante.
El navegante sube al barco fluvial.
El barco suelta la maroma, atada fuerte al Noray.
El Noray la deja marchar a remolque del agua,
agua que va hacia el mar.
El Mar no se inmuta con los barcos que vienen y van.
Otros mares, otros barcos, mis amores surcarán
para terminar siempre de vuelta
al mismo amarre, del mismo Noray,

donde...

el viento ya no calla a la rama, la rama no golpea al árbol,
el árbol sujeta a la vida, la vida sortea a la piedra,
la piedra no grita al río, el río no baña al navegante,
el navegante adiós dice al barco,
el barco se amarra por siempre al mismo Noray.

El mar abriéndose, sigue a los barcos que vienen y van.

4 comentarios:

Terly dijo...

Querida Militos:
¡¡¡ La vida misma !!!...
De todas formas, lo importante es que suceda lo que suceda sepamos regresar al mismo Noray(1), al fin y al cabo es donde nos sentimos más seguros.
(1) Con mayúsculas

Angel dijo...

Militos : LO mismo que le dije a Teryl. Supongo que publicareis esto en un día no muy lejano. Estos dones hay que darlos, nada de guardárselos para sí. De verdad, son preciosos.
Un beso

amor que soy dijo...

vengamos, vayamos, y encontrémonos

maria jesus dijo...

Un beso Militos