domingo, 28 de septiembre de 2008

PUERTA DEL SOL


Mi intención era contar como fue la obra de teatro de ayer, pero no voy a poder hacerlo con exactitud por emoción y sentimiento. La pena es que su representación termina hoy. Por tratarse de un teatro, Albeniz, de la Comunidad de Madrid, a precio módico, que por eso fuimos seis de la familia, no vaya nadie a pensar que una no siente la crisis como cualquier españolito de a pie, les permiten representaciones de 15 días a cada obra. Segun creo el propio director de El Mundo llamó a Esperanza Aguirre para protestar porque no había acudido al estreno y por no alargar la representación de una obra perfecta y tan estimulante para nuestra comunidad.

Se trata de uno de los Episodios Nacionales de Benito Perez Galdos, concretamente del levantamiento del pueblo de Madrid contra los franceses; cuna de la Guerra de la Independencia aunque fueran fusilados masivamente. El montaje es espectacular, con pocos elementos en apariencia que se van transformando en el escenario sobre la marcha y con el esfuerzo de todos los que intervienen en la obra como pueblo de Madrid. El recurso de los medios digitales, en contadas ocasiones, realmente te produce la sensación de que estás dentro de lo que se transmite.
La obra, dirigida por Juan Carlos Pérez de la Fuente, tiene como principales protagonistas a Carlos Alvarez Novoa encarnando a un octogenario general, Jesús Noguero representando a Benito Pérez Galdós, Juan Diaz , nieto del general y la presentación de la joven María Valverde en el papel de Inés. Basada en la tercera parte de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós.
El arranque de la obra es la entrevista que un joven periodista, Galdos, quiere conseguir del único superviviente de los fusilamientos en Madrid llevados acabo por los franceses, con el propósito de escribir una novela encarnada en aquellos hechos. El entrevistado es un anciano general que ni siquiera sabe como llegó a ese grado militar, pero sí recuerda con exactitud el pasado desde la infancia. Cuando está narrando su niñez en Cádiz, jugando a enfrentamientos contra los barcos ingleses, al naufragar una de las barcas de los niños intervienen los medios digitales y todo el teatro se inunda de agua. Impresionante momento en que te pondrías a nadar sin reparos, de no mirar a tu alrededor y ver que nadie se mueve.

Relata su complicada historia amorosa con la joven Inés, más tarde su esposa, y algunos sucesos más antes de llegar al nudo de la obra.
Y precisamente es el nudo lo que más difícil me va a resultar describir, ni más ni menos porque ese nudo es lo que todavía hoy tengo en mi garganta.

la coreografía sensacional, en ella intervienen rostros muy conocidos de series españolas. Se mueven de muy distintas maneras, a cámara lenta, a trompicones, con rapidez, cayendo al suelo, saltando, agrupados...Todo acompañado con los más diversos gestos de caras y cuerpos que sin duda, están evocando las pinturas de Goya. Para mi gusto es lo más logrado. La intervención del ejército francés, a caballo la mayoría de las veces, que atraviesan por una rampa central el patio de butacas, mientras el pueblo observa atónito como vienen hacia ellos, crea un realismo que invita a salir corriendo. Ellos no corren les hacen frente con lo que tienen a mano, cuchillos, navajas y alguna escopeta que las mujeres -valientes madrileñas de nombres conocidos, Clara del rey, Manuela Malasaña... - arrebatan a los hombres, en principio indecisos en hacerlas funcionar. Confieso que si no me sujetan me hubiera unido sin dudar a ellas. Los disparos reales; los cañonazos que atronaban la sala y el heroismo de un pueblo que en principio, una vez desterrado Godoy, el Príncipe de la Paz, a quien llaman "chorizo" entre otros epítetos, confía ciegamente en la llegada de su Rey Carlos IV o del Príncipe de Asturias, Fernando VII, para verse libres de los franceses y terminar totalmente defraudado por los acontecimientos.

De manera inevitable, sin querer, extrapolando al presente español, la mente del espectador asiente y deduce que la historia se repite.

El final de la obra se conoce de antemano por la historia. Te desbordan las lágrimas y una sensación de ahogo te embarga sin remedio, cuando otra vez la digitalización entra en escena y el teatro entero se cubre de sangre de manera "in crescendo".

Pregunta el anciano general a Galdós: ¿Qué es el patriotismo? y el joven escritor responde:
"Patriotismo es cuando el pueblo se levanta, sin que nadie se lo mande, porque la patria está en peligro".
Cierto, hoy como ayer la historia se repite. Pero este pueblo del siglo XXI se encuentra demasiado repanchingado en sus butacas.
PD/
Así vi ayer el teatro, viviéndolo, no se hacerlo de otro modo




11 comentarios:

Julio dijo...

Excelente Militos.Lo vivimos juntos y fue como dices.Un abrazo muy fuerte...( Quiera Dios que el pueblo español se levante de su poltrona.)

ARCENDO dijo...

¡Que envidia no poder ir a verla!,
De vez en cuando se echa en falta una inyección de patriotismo, aunque, desgraciadamente, tenga que ser solamente desde un escenario.
Felicidades, por tu crónica, además de gran bloguera, tenías por ahí escondida la vena de una excelente crítica teatral.
Besos.

ARCENDO dijo...

Por lo que comentabas ... lo de blogger se solucionó, ¿verdad?.. Ojalá sea así, y no volvamos a tener estos sobresaltos. Besos otra vez.

Militos dijo...

Arcendo, todavía no me han avisado para publicar, dicen que tienen que ver si el blog es span. Yo que sé como no entiendp nada..., mañana preguntaré otra vez.
Me gusta mucho verte en los comentarios, gracias. Un beso

Militos dijo...

Arcendo: se me olvidaba decirte que algo he debido aprender de tí a fuerza de leerte y leerte. Besos

Terly dijo...

Magnifica descripción de la obra de teatro. Lo has hecho todo tan fácil y tan tangible que he vivido tu crónica con el corazón en un puño. No se si esta obra vendrá a Barcelona, pero ya me has dejado con el gusanillo de verla.
Un beso.

Militos dijo...

Terly: ya te estaba esperando por aquí. Si tienes oportunidad no dejes de verla porque realmente te levanta de la butaca. Lo veo difícil que vaya a Barcelona con el tema de Madrid, aunque creo que Cataluña se portó muy bien contra los franceses.
Es una pena montar un espectáculo así para 15 días.
Buenas noches. Cuida mi balcón, un beso

Militos dijo...

Julio: no tengas cara que a tí hasta que no empezaron los cañonazos no lo vivías.
Besitos

Terly dijo...

Militos:
Tu balcón está bien cuidado, de día y de noche, pero no lo cierres nunca porque me entristecería.
Un beso.

Militos dijo...

Gracias Terly, ya sabes lo importante que es para mí.
Un beso

blumun dijo...

Es que si no "vives" o "sientes" la obra, es porque la puesta en escena, los dialogos, o actores fallan.
El teatro, al igual que el cine, nos tiene que atrapar, o no nos sirve.
Mira por donde, pensaba que Malasaña solo era un barrio, y resulta que es una mujer.
Lo del levantamiento fue una lección del pueblo a los gobernantes, pero nos vino "ese" rey, que en Francia felicitaba a Bonaparte.
Hoy hay demasiados intereses creados, y votos "cautivos" ni te cuento.
Pero la esperanza de un cambio, no hay quien me la quite, querida amiga.
Un fuerte abrazo.