martes, 9 de diciembre de 2008

POR BOCAZAS





Estoy viendo que Arcendo va a tener razón cuando dice que me gusta meterme en fregados. ¿Pero cómo no me va a gustar? si llevo metida en ellos media vida. Y digo media porque de soltera era de las que no sabía ni freir un huevo. Era lo que teníamos las universitarias de entonces que nos dedicábamos sólo a estudiar y a practicar el compañerismo, los fines de semana también. Nadie se puede imaginar lo mal que lo pasé de recien casada, cuando las tortillas de patata se negaban a darse la vuelta sin pasar antes por el suelo y eso que lo hacía igualito, igualito que mi madre; o cuando a las croquetas les encantaba vaciarse de contenido en el aceite calentito; o la mayonesa se cortaba porque debía darle verguenza ser añadida a la ensaladilla, primorosamente preparada por mí. Bueno vamos a dejar la cocina aparte. Aunque no penséis que sigo siendo un desastre en el arte culinario. Si no me creéis preguntar a mis yernos que opinan que soy la mejor en eso y en otras cosas. Lo que demuestra que en esta vida todo se puede aprender practicándolo, menos el ser un buen político.


El fregado al que ahora me refiero, en parte tiene que ver con la política y en parte no. Es muy grave, pero que muy grave, espero vuestra colaboración para salir del mismo. Sin querer me he metido en litigios con el alcalde de Madrid, Gallardón y Gallardón por una nimiedad. Fijaros que se ha empeñado en regalarme para este blog el supuesto árbol de Navidad, colocado por el Ayuntamiento de la capital en la plaza de Carlos V, junto a la estación de Atocha. Que no sabéis el atasco que producía pues todos los coches debían parar para contemplarlo. Como me he negado en rotundo a aceptarlo porque va contra mis principios, no de recibir regalos,que os digo de antemano se reciben gustosamente, sino de adornos estrambóticos por muy de diseño que fueren, me ha comunicado que es obligatorio aceptarlo. Después de numerosas instancias, recibo una amenaza de multa de miles de euros si no doy mi brazo a torcer. Y digo yo ¿por qué voy a torcer mi brazo si me gusta como lo tengo?. Todo porque al pasar en taxi por el lugar del arbolito nos paró un guardia de tráfico, cuando el taxista y yo nos encontrábamos en pleno apogeo de critica mordaz al señor Alcalde y sus gustos navideños.


El taxista, a quien le ponía frenético el afan multador del susodicho, decía:
_ Y el árbolito ese que nos ha colocao. Nada que le ponen unos lacitos y unos corazones, lo firma la señora Ruiz y ¡una pasta! Claro como son amigos. Yo con unas bolas y unas luces, ahorraba kilos de euros a nuestros impuestos.

Animada por el giro de la conversación intervine diciendo:

_ Todavía si todos los madrileños pudiéramos tener un árbol así en nuestra casas... Es lo que tenía que hacer regalarnos uno como ese a cada madrileño. Comprenderéis que lo decía en broma.

El señor guardia saca su libreta y dice; ¡ADJUDICADO! tengo orden gallardona, de que la persona que pronuncie tal frase se lleve el árbol de 51 metros de altura a su domicilio. Precisamente estaba allí con ese objeto. Su deseo era este año alegrar las navidades a sus alcaldados con semejante regalo y como no podía hacerlo a todos, se había decidido por esa opción que le parecía más justa que una tómbola. Me puse de verde chillón, más que el tono del fruto de la inspiración de Ágata.

_Por favor señor guardia no me delate usted, era una broma.

_ Mi obligación es cumplir con mi deber.

Y aquí me veis, por bocazas, cargando toda la Navidad con semejante trasto. Y gracias a Dios que he podido encajarlo en este desahogo del blog porque en mi hogar se negaron a darle entrada. Encima se vengaban de mí y de mi manera de hablar donde no debo. No sé que se han creído, si es en los taxis donde mejor se habla peor de los políticos.

Ahora os pido seáis buenos y sinceros al darme vuestra opinión ¿Queda muy mal en este blog? De todas formas sed prudentes porque hay unos cuantos parecidos a este árbol en otras calles de Madrid, no vaya a ser que os ocurra lo mismo que a mí.






10 comentarios:

ARCENDO dijo...

Bueno lo primero que hay que decir, es que con gusto me apuntaría a uno de esas suculentas delicias culinarias que con seguridad deleitas a marido, hijos, hijas, yernos, nietos/as y demás familia. Seguro que lo bordas...la práctica, como bien dices, hace maestros y tu ya serás mejor que cualquier chef televisivo.
Por otra parte, y con respecto al arbolito, te diré que no me gustan un pelo, los adornos gallardonitas.
Prefiero los de siempre, campanitas, estrellitas, belenes y arboles en condiciones. Estos por muy "Ruiz de la Prada" que sean me parecen horrendos. Eso sí, muy vistosos, pero horribles.
Ahora bien... si la autoridad gubernativa, te obliga, para evitar sanciones, yo lo que haría sería retocarla con el Photoshop, poniendo adornitos de mi propia cosecha... es una idea. Me quedo a la espera de que otros te aporten más cositas.
Besos.

Caballero ZP dijo...

Dejando a un lado este post tan divertido, diré que me parece vergonzosa la postura del alcalde para intentar agradar a los ateos y a la progresía.
Las fiestas navideñas celebran lo que celebran, y evidentemente es una fiesta para los católicos. Si no quiere celebrarlas que lo diga abiertamente, ahora que no nos ponga ojos y corazoncitos para intentar quedar bien con los demás. Simplemente demuestra su cobardía y su hipocresía.
Saludos

Militos dijo...

Arcendo, tu idea es la mejor, lo malo es que yo no sé manejar ese intrumento que dices. Pediré ayuda a Raquel que es una maestra en ese arte.
En cuanto a mis artes culinarias, puedes apuntarte cuando quieras pero date prisa porque los yernos son los que más aprecio hacen a mis platos y no veas lo que comen.
Un beso

Militos dijo...

Caballerozp, como siempre hay que darte la razón. Ya ves que hasta los taxistas están en contra suya.Este señor ni sabe que ideales tiene, como no sea su propia gloria.
Un abrazo

Guerrera de la LUZ dijo...

Madrid está SEMBRADO de arbolitos de esos.

Menos mal que ayer pasé por la Puerta de Alcalá y ví que no han suprimido este año el Nacimiento ... algo es algo, porque ya pensaba que no iban a poner ni uno.

Besos Militos, que me tienes abandonadísimaaaa :(

Aguijón dijo...

Militos,
Un comentario, yo también tengo una Raquel, prima, que sabe de arte.
Respecto al arbol... parece, por la foto, que lo haya hecho con papel de "albal". Es feo... no pondré el apelativo que se me ha venido a la cabeza por ser este un blog con gusto aunque con un arbol que no le pega jejeje.
Iré, este fin de año, a ver el susodicho, el 28 iré a la misa a Madrid y, ese u otro día me quedaré para verlo iluminado.
un beso a mi vuelta del Camino, que cuento en mi post de hoy,

Militos dijo...

gracias a Dios, Guerrera que el Nacimiento de la Puerta de Alcalá parece que está patentado y mira que da gusto verlo.
Sí he ido a verte pero estoy un poco perezosa para comentar, menos a Arcendo, claro...que también tiene patente conmigo jejeje...
Un beso chata.


Aguijón yo no sé lo que tienen las Raquel pero de verdad que las que conozco son unas artistas.
Qué bien que vengas a la Misa del 28, yo no sé si iré porque ando con una pierna fastidiada pero me representará un nutrido grupo familiar.
Voy a ver ese camino tuyo.
Un beso

amor dijo...

así en la foto no ocupa mucho, no te quejes

mira, gallardón me cae bien, ¿a ti también o no? como digas que no te vuelvo a poner lo del idealista, tú verás

s

Terly dijo...

Pues a mi, Militos, me parece un árbol de lo más bonito y elegante tanto en su colorido como en sus bellos adornos y además, por si fuera poco, termina en punta... ¡Qué maravilla! ¡Qué lástima vivir en Barcelona y no en Madrid para poder disfrutar de él.
(Por lo bajini, te digo, que es horroroso, que donde se ponga un abeto de los de verdad, con sus lucecitas que se encienden y se apagan, con sus bolitas plateadas, doradas y rojas, que se quite este bodrio) Esto te lo digo muy bajito no sea que se entere el "Gallar" y me pase como a ti.
Un beso.

Militos dijo...

Amor: eres un chantajista. Y a pesar de todo no me harás decir que me gusta Gallardón. Sé que me la juego, pero NOOOOO
Beso


Terly: haces bien, yo no he aprendido a ser prudente todavía, a ver si me enseñas un poco.
Un beso