martes, 31 de marzo de 2009

TU MANO

La mano de Dios___escultura de Lorenzo Quinn

Tu mano me toca como un soplo de aire.
Cuando me quejo estoy cerrando mi corazón a tu dedo sanador.
Cuando Tú llegas y dejas tu huella y tu huella sangra, cauteriza, cierra...

Sana, si yo no interpongo mi mano cobarde la llaga que duele, da vida y vida en abundancia.
Todo se hace luz, paso abierto y el dolor se calma.
Es tu mano que toca, hiere y sana.

Si me vuelvo a Tí, en lo bueno y en lo tintado de malo, tropiezo con la Cruz
La Cruz que a veces no veo, no entiendo...
La Cruz que me dices es Vida y Resurrección.

La fuerza no se improvisa, la fuerza nace de la debilidad, de saberse nada y menos que nada.
De dejarse amar, de no levantar barreras, de no ambicionar grandes batallas, de no desear transformar el mundo global, de conformarse con la parcela de cada uno, del dolor de cada uno hecho universal, de la alegría de cada uno batiendo palmas para los demás.

Sólo tu mano que me toca... hiere y sana.

9 comentarios:

ARCENDO dijo...

Efectivamente, SU fuerza nace de NUESTRA debilidad, “El Señor me dijo: Mi gracia te basta, que mi fuerza se realiza en la debilidad. Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo pues cuando soy débil entonces es cuando soy fuerte”.(2 Cor 12); AHÍ ESTÁ EL SECRETO: En integrar nuestra debilidad en la fuerza todopoderosa de Cristo.
BESOS, TE QUIERO. ME HA ENCANTADO ESTE POST. MAS BESOS.

Militos dijo...

Fíjate no recordaba ete texto de San Pablo, sin embargo debe ser que lo tienes almacenado en el subsconciente y te brota de distintas maneras.
Gracias por recordármelo.
Un beso

Terly dijo...

Bonitas tus palabras hechas poesía y oración.

"la fuerza nace de la debilidad, de saberse nada y menos que nada"

¡Qué gran verdad es ésta.
Un beso

Rictus Morte dijo...

Hola Militos, no me había paseado por tus otros blogs, pero ahora que puedo vendré con frecuencia. Me ha gustado mucho lo que has escrito. ¡Y qué razón tienes! Qué duro es el roce de la mano de Dios cuando nos oponemos a ella, y qué suave cuando nos abandonamos confiados en Él, en su hacer. Un beso

Militos dijo...

Terly: la verdad está tan a la vista que la mayoría de las veces ni la vemos.
un beso

Rictus: me alegro mucho de verte también por aquí. Es una alegría poder verte con frecuencia.
Un beso

Aguijón dijo...

Me ha gustado mucho.
un beso,

Fran dijo...

Cada uno podemos decir “por mí” aquel dolor en la Cruz. Y haga sol o esté nublado nosotros podemos decir “por Ti” y eso es lo único que tiene valor y queda.
Muchos besos, Militos.

maria jesus dijo...

Militos, tu tenias una cita hoy a las siete y media y has sido una esquirol. Mucha publicidad, y luego pocas nueces. Tu te lo has perdido, ha estado muy bien y muy bonito todo lo que ha leido Santiago, que tiene una niña preciosa.

Militos dijo...

María Jesús: envié a una representante, sabes que yo no puedo moverme de casa. Y no me des envidia que ya me lo contaron todo. llevo una semana llorando de impotencia, pero me callé para animar a los demás.
De todas formas me trajeron fotos y video que pondré en el blog. Tú no reveles mi ausencia.
me alegro mucho de haberte embarcado en esa empresa.
Un beso