domingo, 1 de marzo de 2009

EL MILAGRO DE LAS FLORES



La emoción que he sentido, al regresar de un campo inhópito y cubierto de niebla, es indescriptible y no sé si seré capaz de exhibirla en la pantalla. Todavía mi pulso y mi corazón sienten temblores. Tal vez nadie me comprenda, pero volver de un lugar donde no sólo permanece apagado internet, sino que la Naturaleza, quizás solidarizándose, se encuentra adormecida, más bien en completo letargo, abrir la ventana de mi habitación y contemplar ese renacimiento a la vida en una simple maceta, hizo en un sólo segundo, que la apatía de estos días se pierda entre la bruma de un cielo que amenaza lluvia.
Puede que nadie recuerde la historia de amor que a más de uno conmovió y que no hace muchos posts relaté, sobre mi geránea y su amado Plectranthus Coloides . Ya entonces ella empezaba a dar a luz a los frutos de sus amores. Pero lo dramático y a la vez heroico de las flores es la brevedad de su vida. Llegadas al máximo esplendor y una vez brotados sus vástagos, comienza su decadencia de manera imparable, hasta el punto que se diría dan gustosas su vida por los hijos que alumbran. Ese ha sido el caso de mi geránea. Brotados sus capullos en pleno frío invernal, no tardó una semana en comenzar su declive y una triste mañana recogí su desgastado cuerpo que se deshizo entre mis manos. No quise cortar su vida de un golpe, fui dejando que se apagara con lentitud, para que pudiera contemplar hasta el último instante cómo sus nuevos brotes iban fortaleciéndose y tomando color a costa de su propia vida. Cuando ella desapareció, toda la planta desprendió un perfume nuevo y desconocido para mí, el aroma de su grandeza y del sacrificio de su propia vida por la de sus hijos.

Con esa tristeza, me dirigí al campo de Guadalajara este fin de semana, en la imposible esperanza de encontrar en él algún consuelo floral que mitigara mi pena. No hubo aliciente alguno que la disminuyera. Allí todo estaba gélido y adormecido como mi durmiente portátil. Por este motivo, la sobredosis de alegría inyectada en mi alma por la contemplación de la maceta, donde pasó sus últimos días mi geránea enamorada, ha compensado y en sobreabundancia la tristeza anterior.

¿Qué ha sucedido en mi ausencia?:
De manera inexplicable, tropieza mi mirada con el rojo intenso de un pequeño geráneo abierto en numerosos y delicados pétalos. Y a su lado, se hierguen más altos tres capullos firmes y fuertes que no tardarán en
en aumentar el colorido de mi ventana. Mis lágrimas de emoción ha sido el riego de hoy para ellos. Lástima siento por la falta de sus padres que se vieron privados de esta belleza. Su padre Plectranthus o Planta del Dinero, al morir su bella amada, me suplicó su trasladado a otra ventana, donde los recuerdos de ella no atormentaran más su desgastado corazón floral. No dudé en complacerle porque fui testigo de su inmenso dolor.
Este repentino florecer me pareció obra de un milagro de la Naturaleza que siempre permanece fiel a los deseos de su Creador. Milagro sí ha sido, pero no puedo por menos de revelar la mano que ha contribuido a que éste se realizase en mi ausencia. Al encender el ordenador y acudir a este blog para comprobar si alguien se tomó la molestia de comentar en el post sobre mi adorado Chopin, me encuentro con la sorpresa de un comentario de Natalia Pastor que me revela su pasión desde niña por el romántico y atrayente compositor, algo que comparto totalmente con ella. Pero hay más y en este más se halla el misterio de tan exuberante floración como anticipada primavera: Arcendo, para mí también compositor excepcional qe sabe extraer música hasta donde no la hay, mi amigo, con el que me une una hermandad más allá del tiempo, la sangre y la materia, ha tenido el maravilloso detalle de cuidar esta casa, cuya puerta dejé abierta para todo el que quisiera entrar en ella, y, según leo en su comentario, de motu propio se le ocurrió regar mis incipientes geráneos. Sin duda debió utilizar parte de ese agua viva que cada día derrama por las hojas desprendidas de su blog: "La Hoja del Arce". No he encontrado otra manera de agradecerle la vitalidad otorgada a mi planta que escribir esta entrada nada más llegar de un paisaje cubierto de niebla.
Sólo me pregunto una cosa : ¿podrá alguién convencer a Arcendo que se traslade a mi Noray de Guadalajara y riegue con el mismo agua, aquel terreno dormido para que, cuando yo vuelva por allí, lo encuentre plagado de flores?

8 comentarios:

maria jesus dijo...

Militos, no se le puede sacar mas jugo a un geraneo, esplendido por cierto

Militos dijo...

María Jesús: muchas gracias por tu comentario, pero tengo que reñirte:
O sea que te dejo todo mi espacio en La Hoja del Arce, durante tres días, para que lo aproveches bien y te me vas a Granada.
La próxima vez nos ponemos de acuerdo ¿Vale?
Un beso y disfruta de esa tierra a la que tanto amas

ARCENDO dijo...

Estaban preciosas y me daba pena que se secaran. Sin tí, todo queda seco. Que alegria, que chorro de agua fresca y límpia es tu regreso. BESOS ALEGRES.

Militos dijo...

Gracias Arcendo: yo también te he echado de menos. Y me ha hecho mucha ilusión que cuidaras de mi casa.
Un beso

Desire dijo...

Yo te extrañe demasiado, me he pasado varias veces a verte si habias vuelto. Me gusto mucho la historia sobre el noray y esa bella foto que siempre me intrigo. En caunto a Chopin he aprendido mucho con este post.
Como no florecerian en tu casa tantas flores con tan bellas palabras que le brindas, hasta a mi me dan ganas de florecer!

Fèrula dijo...

Muy bueno tu blog, te invito a pasar por el mio.
Saludos.

maria jesus dijo...

Militos, te contesto aquí a la pregunta que me haces en mi blog. Yo no subo a la sierra porque tengo vertigo, pero mi octavo hijo hace snow o como se escriba y se pasó los tres dias en Sierra Nevada, donde no paró de ver cosas desagradables entre caidas y accidentes, el telesilla que se ha caido fué el ultimo en el que se montaron ayer. Parece mentira que en una estación de esa categoría no se tenga un mantenimiento mas esmerado.
En fin, Dios quiera que quede en un incidente desagradable y no se complique, creo que hay 23 heridos.
Un beso

Militos dijo...

Desire a ver si tengo suerte y no me vuelven a llevar al campo por lo menos hasta Semana Santa. Y eso que me gusta, pero tres días sin conectarme son demasiados.
Gracias, cielo, Besitos

María jesús me alegro que me hayas contestado, creeté que estaba preocupada. Ha debido ser un espectáculo horrible. Aunque no haya sido de mucha gravedad la sensación para aquellas personas debió de ser horrible.
besitos

Férula: muchas gracias por tu opinión, mañana visitaré tu blog.
Un beso