sábado, 18 de mayo de 2013

AL DOLOR DE UN AMIGO




No sufras, dame tu mano,
mis labios se posarán en ella.
Dame la lluvia de tus ojos,
mi aliento secará tu llanto.
Dame el frio de tu rostro,
mi caricia abrigará tu pena.
Dame que te quiera amigo
cuando a nadie veas.

Traeré el lirio de los valles,
en el surco de tus heridas sembraré
la rosa malva, la zinnia roja,
la roja amapola de tanto querer.
Dame tu mano, toma la mía,
al abrigo de tus penas,
con las mias, haremos fuerte
al débil sin fe, al pájaro que
volar quiere y amarra sus alas
con duro cordel.

 
Picotearemos el dolor,
encenderemos el amor que,
como niño  en pañales,
por Él, amigo,
entre tú y yo surgió.

7 comentarios:

Rosa dijo...

Sí, querida Militos, sí, siento lo mismo...

Un beso.

Maria del Rayo dijo...

Unidas en oración Mili!!
DTB!!

Alawen la Arquera dijo...

Querida Militos, qué más decir...

Un abrazo y seguimos confiando...

Militos dijo...

Queridas amigas: cuando publiqué esto no sabía nada del ingreso de Arcendo, fue como una intuición porque luego fui a su HOJA y me encontré la noticia de su hijo Tony.

De todas formas ya habréis visto que dice no ser grave y que estará en casa a mitad de la semana. Pero esto unido a lo mal que se encontraba ultimaménte, si que preocupa.
Como decís, confiemos en la oración de tantos que pedimos a Dios por Él.

Muchas gracias, Rosa, María, Alawen
Besos a todas.

quedateenminube dijo...

¡Qué suerte es tener una amiga como tu! Ahora ya se por donde va tu poema y espero que vuestro amigo se ponga bien prontito. Un abrazo y mucha oración y esperanza!

MARISELA PEREZ dijo...

Un abrazo Mili, llevo muchos días orando y ofreciendo mi misa a nuestro amigo, sin saber que estaba malito, pero esperamos en el Señor: Él le confortará y le guiará.

Sacramento Rosales dijo...

Mili cariño, como me gustaría ser más positiva... estoy echa polvo. Rezo entre pataletas y refunfuño, estoy impaciente, inconformistas "in" de todo en lo que tiene que ver con aceptar esta historia.
Solo nos queda mantenernos a la espera, rezar y seguir pidiendo con todas las fuerzas un milagro.