sábado, 17 de noviembre de 2012

PAPELES DEL RECUERDO

 
 
He de confesar  una de mis manías,  no sé si  buena, mala o regular, porque la mayoría de las veces me lleva a la melancolía, el caso es que cuando se aproxima mi cumpleaños, en este mes de noviembre de mis nostalgias y recuerdos, de manera innata me sumerjo en cuantos papeles guardo del pasado. La intención primera es la de ir rompiéndolos, ya que me he pasado la vida rellenando cuadernos personales desde el tiempo inmemorial del colegio, para aliviar en lo posible a mis hijos de esta tarea que les aguarda cuando yo falte. Bien, pues en ella estaba en estos momentos, cuando he encontrado dos hojas ya arrancadas y con cierto tinte sepia que me ha dado pena tirar a la papelera, más que nada porque fueron escritas en un momento de mi vida de un renovado encuentro con Jesucristo. Aunque son de cierta intimidad, me decido a publicarlas en este blog menos frecuentado que el "De Dentro" por si de testimonio sirvieran.
 
Creo recordar que fueron escritas en un Curso de Retiro Espiritual en Riaza, aunque tal vez fuera en otro lugar.
 
"Señor, un paisaje como éste es el que en mi adolescencia y primera juventud me acercaba a tí, latía mi corazón y llenaba mis ojos de lágrimas. Era mi natural romántico y sentimental que se recreaba en tu grandeza, ( por el que te doy gracias, Señor porque me gusta), pero entonces me quedaba ahí, no era capaz de sacar de ello un propósito concreto o una norma para mejorar mi vida y mi unión contigo. Hoy, Señor, en esta tarde del 2 de febrero, en la fiesta de tu Presentación en el Templo y Purificación de María; fiesta entrañable para mí por el recuerdo de mi madre, en este atardecer entre los árboles, la puesta del sol que sólo entreveo y reconozco por los colores del cielo, también mi natural romántico que aún conservo, me está haciendo llorar, pero ahora, Señor, soy del Opus Dei, soy Opus Dei, como dice el Padre, y  sé  que detrás de esto hay mucho más, que no debe ser un momento sensible en  que el alma goza, detrás de todo esto estás Tú, Señor que te acercas a mí de modo inesperado.
 
¿Qué quieres, Señor? ¿Qué debo darte que aún no te haya dado, para lo mucho que me estás dando en este nuevo encuentro? ¿Qué quieres, Señor, Padre mío? Ya sé que es mi santidad personal  lo que persigues, pero ¿cómo, en qué forma concreta, en qué propósito, en qué nueva entrega determinada? Si lo quieres todo de mí ¿Por qué es tan difícil dártelo así, entero TODO. ¿Por qué recurrir a una lista de mortificaciones, a dos o tres propósitos? ¿Hasta cuando, Señor has de conformarte con esto de mí, sólo con esto? ¿Hasta la muerte? ¿Hasta ese momento. Dios mío en que me desarraigues de esta naturaleza mía, pobre, miserable, tacaña, por muy sentimental y llorona que Tú la hayas hecho?
 
No me faltes, mi Dios, Creador y conservador de toda esta maravilla de tierra, no me faltes, Padre mío, para que sepa verte en esta pobretona lista de ofrecimientos y me mantenga en ella, en mi lucha por conseguir la santidad en su cumplimiento o intento firme de cumplimiento.
 
GRATIAS TIBI, DEUS, POR ESTE ENCUENTRO
 
 
PD/ A juzgar por mis preguntas debió de ser al poco tiempo de mi vocación de Opus Dei, que fue en 1978

11 comentarios:

ARCENDO dijo...

Y... no te faltó, ni te falta y está contigo y se siente, y lo transmites. En todas tus vivencias, en todas tus experiencias, en todo lo que nos cuentas en este blog. Gracias a DIOS este blog, no se pone de color sepia, porque lo que cuentas, está siempre vigente. No arranques más hojas.., que por ser HOJA me duele.. Todo lo que en ellas escribistes forma parte de tí y a mí, me sirve.
BESIÑOS AGRADECIDOS a tí, a DIOS y al padre San Josemaría, que te infundió tantas cosas buenas.

Sacramento Rosales dijo...

Ay que bonito Mili. De pronto me alegro tanto, me siento tan identificada contigo. Voy sabiendo más porque me conoces también y aciertas tanto en los comentarios que me haces. Ay, cuanto te quiero amiga.
un beso.

Militos dijo...

Gracias, querido Arcendo, ya sé que siempre te gustaron mis hojas, pero tengo que ir deshaciéndolas para ahorrar trabajo a mis hijos, por lo menos en el PC ocupan menos espaciomaterial y si quieren hacerlas desaparecer con un clic, se acabó.
Y sí, la segunda parte de mi vida se la debo a San Josemaría, me cogió un poco mayor, con 41 años, pero en un momento trascendental.

BESIÑOS, querido amigo.

Militos dijo...

Querida Mento, te parecerá raro, pero yo también he notado cosas en común contigo, cuando tenía menos años, por eso muchas veces te dejo algun comentario como si me lo estuviera dando a mí misma, sé que me entiendes, guapísima.

Besitos y ánimo.

Rosa dijo...

Pero ¿cómo vas a tirar algo tan bonito?, es una preciosidad. Muchas gracias por compartirlo, me alegro mucho de leerlo.

Tengo cariño al Opus Dei porque trabajo con un compañero que pertenece a la Obra, al que estimo mucho, y una amiga muy querida que me lo ha enseñado de cerca. Y amigos de mi familia muy queridos para nosotros. Muy buena gente. No sólo lo valoro sino que lo siento cercano. Es una gran Obra la de san Josemaría.

Me ha encantado leer esto, Militos. Ahora te conozco más y me alegro mucho.

Mi cumpleaños también es en noviembre. Muchas felicidades cuando llegue y gracias.

Un beso, con mucho cariño.

Militos dijo...

Querida Rosa, muchas gracias. Me alegra mucho que entiendas el Opus Dei y lo conozcas de cerca.

En vista de que os gustan mis papeles del recuerdo que ya hace tiempo publiqué bastantes y publico en Noray, antes de romper algunas hojas pasaré al blog las que considere adecuadas.
Muchos besos

LC dijo...

Develando tus escritos mi amiga querida! :)

Te dejo un fuerte abrazo y un beso mi querida Militos, te recuerdo siempre.

Bendiciones

Militos dijo...

Querida LC, qué alegría verte, sabes que yo también te recuerdo siempre y te tengo en mis oraciones.
Te quiero amiga.
Un beso grande.

Sylvia Aranzábal Beguerisse dijo...

Y Dios no me faltó... no me abandonó y sigo en pie amiga!!
Aquí estoy, las cosas no estuvieron bien pero ya estoy saliendo... 2 meses y creeme que desde que supe que me escribiste en el blog quería contestarte, pero ser yo la que escribiera no Azul ni nadie mas.
Aquí estoy amiga, viva y con una sonrisa...
Te quiero tanto!!!

Militos dijo...

Querida Sylvia: qué alegría más grande me has dado, sobre todo por verte de nuevo en pie,
He rezado por tí y espero que te encuentres bien, yo también te quiero mucho, lo sabes ¿Verdad?

Un beso con mi cariño

Anónimo dijo...

Es bonito lo que pones ,pero ......te has respondido ?
Eres O D ¿has crecido? ¿Has compartido?