martes, 29 de diciembre de 2009

SÍ, ¡¡ FELIZ AÑO NUEVO !!


Sí quiero, quiero tener ilusión, quiero abrazarlo todo de nuevo, abrir los ojos y dar con la mirada nueva vida al mundo, a los árboles, al sol, al aire, a las flores que duermen su sueño de invierno, al mar que ruge en bravo oleaje intentando asustar...

Con mi mirada quiero levantar la vida de todo lo viviente. Sí, quiero tener ilusión de mirar y ver que no se agota la belleza en nuestro mundo. Que las nubes son hermosas porque danzan y entonan melodías, porque dibujan en el cielo presagios de soles escondidos, posibles y alentadoras alegrías.

Quiero tener ilusión, aunque la pena golpee en mi puerta buscando el eco de mi llanto que solloza escondido. Ilusión tras la dicha agazapada en el desván de una fortaleza fingida.

Sí, quiero tener ilusión para que veas mi lámpara con reserva de aceite, para que creas en mi resistencia, en mi poder de victoria, aunque yo tema la derrota. Ilusión para sostener tu brazo, para cantar contigo, para decir el verso más inspirado de cuantos fueron escritos. Ilusión para creer que las estrellas son focos de luz al alcance de tus manos y las mías.

Ilusión para que en el anochecer siga habiendo un nosotros en la humanidad. Un nosotros que camine sin término, sin reserva, sin dudas. Un nosotros que triunfe de la soledad, del aislamiento, del egoismo, del corazón cerrado y cercenado. Un nosotros que te lleve de la mano al pais soñado, al encuentro de lo que tú y yo sabemos nos aguarda tras la última batalla, donde las flores siempre son flores, donde la LUZ deja de ser promesa...


Sí, quiero tener ilusión frente a lo que acontece cada día, ilusión poderosa que invade y arrastra la tristeza, que olvida y cicatriza, que ama, triunfa, arrolla y sigue adelante. Ilusión que nos mantenga siempre en alza, alerta, a por todas. Ilusión que colme tu alma y la mía, mientras el camino no termina, mientras la estrella nos guía, mientras la llegada no llega, mientras tu mano se apoya en la mía.

Sí, quiero tener ilusión para hacer el camino contigo.

SÍ, QUIERO TENER ILUSIÓN PARA QUE SIGAMOS SIENDO AMIGOS, EN ESTE 2010 QUE VA DE CAMINO.

¡¡¡ FELIZ AÑO NUEVO !!!

miércoles, 23 de diciembre de 2009

CHARLANDO CON JESÚS


Mira, Jesús, yo creo que ya puedes venir. Tengo todo preparado, el establo limpio, el fuego encendido para caldearlo, las pajas perfumadas para quitarle ese olor a vaca que es demasiado fuerte para un bebé. Estaba todo muy abandonado, pero he procurado adecentarlo para ti. Sabes que me hubiera gustado encontrar un lugar más acogedor y bonito para tu llegada, mas la voluntad de tu Padre Dios era que nacieras aquí para estar más cerca de todos los hombres, pobres y ricos. Los ricos pueden entrar en cualquier sitio por humilde que sea, con tal de que su corazón no esté acartonado por su soberbia, pero los pobres lo tienen más difícil. Si hubieras nacido en un palacio ¿crees que hubieran dejado acercarse a tu cuna a los pastores, las lavanderas, los mendigos....

La verdad es que estuvo muy bien pensado que vinieras a este mundo en un establo. Nada te va a faltar, José y los hombres de buena voluntad hemos preparado todo de la mejor manera posible para María y para ti. Ella estará cómoda y abrigada con nuestro cariño y Tú no tendrás frío porque el buey y la mula te dan su aliento. Nosotros, los blogueros, te hemos traído una estufa del siglo XXI, cargada con el mejor combustible, el compuesto de tres elementos: oración, amor y unidad.
¿Ves, Jesús? está todo listo.
¡¡Ven ya, por favor!!

También tengo que decirte que tal vez me encuentres un poco rara estos días, ten en cuenta que esta Navidad me está resultando muy diferente. En lo principal, que eres Tú, nada ha cambiado, pero en lo que me rodea no se parece en nada a ninguna otra de las vividas por mi.
¿Por qué? me preguntas, porque este año, gracias al percance de hace veinte días, en Cádiz, mis deberes con la familia y el hogar son muy distintos, para mi estrambóticos. Sí, sí no te rias... Resulta que como no puedo todavía permanecer de pie quieta y sentada tengo que seguir con la pierna en alto, por primera vez en mi vida dejo de ser la decoradora, recadera, regaladora y cocinera de la familia. Este año de todo eso se ocuparán los demás. ¿Qué te parece; Jesusito?

Seguro que algunos y algunas me estarán envidiando, pero ¿ha pensado alguién en los esfuerzos que tengo que hacer para morderme la lengua y no decir: eso no me gusta, yo lo hago de otra forma, deja, deja que ya voy yo...?
Y te digo una cosa, Niño divino, que me aguanto porque sé que ese es el regalo que me has pedido esta Navidad del 2009, que si no...

Olvida estos cotilleos y ¡Ven ya, Jesús, te necesitamos!. Ven al mundo y ven a nuestras vidas de cada día para que iluminen y siembren los caminos de paz y amor, no sólo esta noche, sino todos los días y noches del año 2010.

¡¡¡Feliz Navidad a todos los blogueros!!!

lunes, 14 de diciembre de 2009

MOMENTO LOGRADO



Hoy, por fin, después de diez días de mi llegada, he podido sentarme frente al mar de Cádiz, bañarme con su brisa. Su aroma a sal y peces llegaba al fondo de mis pulmones para sanearlos. Su color grisáceo conjugaba con mis pensamientos. Y el sonido constante y bravo de su oleaje era, para mi ánimo caído, como una canción bravía de empuje y avance:

"Sigue adelante, sigue adelante..., toma mi fuerza, toma mi constancia, olvida que mis mareas terminan en esta playa bajo tus pies. Levanta la vista, clava tus ojos en la lejanía y dime qué ves allí de mi":

Inmensidad, exclamé sin necesidad de pensar, inmensidad para quien odia los límites, para mi que nunca estoy satisfecha. No tienes un final, te pierdes entre el horizonte y el Cielo, inmensidada lo largo y ancho. Tal vez por eso dicen las Sagradas Escrituras que al fin del mundo ya no habrá mar, te fundirás con el Cielo, como nuestras almas se fundirán en el seno de Dios.

A lo lejos un barco mercante, permanecía fondeado cerca de la punta de San Felipe, mirando a Rota. Más acá un grupo de jóvenes cortaban las olas con sus tablas de Surf, en un juego arrogante de lucha y vencimiento. Mientras, el sol tranformado en resol, hacía giños en los ojazos grises, más azulados que el mar, de mi nieto, en tanto, él jugaba con mi dedo anular. Eso y respirar a tragos el mar, inutilizaba cualquier otro deseo o añoranza. Ese fue el momento logrado, vino a mi esta mañana junto al mar, cuando dicen que Madrid amanecía nevado. Vino y en una de sus olas arrampló con mis últimas penas y dolores, dolores que siguen doliendo,.

Mar de Cádiz, fenicio y alentador de sueños atlánticos. Mi corazón hoy revivió con tu salitre cicatrizante. No hacía falta que cambiaras tu color, así gris, gris azulado como los ojos de mi nieto, fuiste hoy mi felicidad.
Mañana ya veremos, pero hoy, ahora, calmaste y colmaste mi ansia.
A tu lado es fácil renacer una vez más.



martes, 1 de diciembre de 2009

SIN EXCESOS


Tengo que escribir, sé que tengo que escribir... No me puedo abandonar. Las manos no me responden, no quieren, se niegan ¿Cansadas? y sin embargo, nunca escribo con las manos ni con la inteligencia ni con el corazón. ¿Con qué escribiré yo? ¿Tal vez con el alma? Si es así ¿por qué mi alma esta noche no quiere hacerlo? ¿Por qué se está cerrando? Ya pasaron todas las tormentas del verano y post -verano.

El alma intocable, invisible, inodora..., también se cansa, se fatiga de vivir encogida, contenida, sin desbordarse. Parece que sólo el cuerpo es el que sufre, la realidad es que ella lleva la peor parte, incluso cuando los sufrimientos son físicos, ella permanece firme. mantiene al cuerpo en pie, no le permite derrumbarse, le alienta a la pelea contra los elementos. Por eso cuando las lágrimas asoman a los ojos, no es el cuerpo el que las derrama, es el alma que se desborda en agua salada que almacena en días de mar, para aflorar al exterior cuando llega al extremo del dolor o de la felicidad. Y hoy el alma, mi alma, se niega a escribir, se parapeta tras las manos forzándolas a obedecer.

Alma mía, veo, siento, me duele tu cansancio, tu abandono de palabras. Te he usado hasta el extremo y ahora quieres retraerte para descansar de lo pasado. Hace unos días, tú y yo cumplimos un año más. Me doy cuenta que no soportas el análisis de lo compartido con mi cuerpo. Siempre hemos vivido en el punto medio, sin rechistar ni exigir otra cosa, pero es ahora, poco antes de doblar la última esquina, cuando quisiéramos disfrutar de los excesos. No te asustes, alma mía, esto debe ser un viento extraño que sacude nuestro templado vivir, pasará seguro que pasará.

Ya no nos quedan fuerzas, no nos quedan años, sólo este lamento nocturno de falta de excesos.