domingo, 10 de mayo de 2009

IN MEMORIAN DE PEPE


Se ha muerto mi pobre. Aunque soy partidiaria de entregar el dinero para ayuda a los necesitados a Cáritas, creo que a todos nos debe pasar algo parecido, siempre hay alguna persona de las que te piden por la calle o en las puertas de las iglesias, que por alguna circunstancia nos mueve a acercarnos a ella, interesarnos por sus cosas: por qué está ahí en invierno y en verano, mañana y tarde...;preguntarle por sus problemas, sus intereses porque, aunque no caigamos en la cuenta, los pobres también tienen intereses. Sé que lo que digo no está muy bien, debíamos acercarnos a todos los necesitados de igual manera, sin acepción de personas, como el mismo Jesucristo hizo durante su vida en la tierra, pero hay una especie de sensibilidad que nos mueve instintivamente más hacia unos que a otros.

Lo cierto es que mi pobre se llamaba Pepe y vivía con su hermana. No podía hablar por algo que tenía en la garganta, no era sordo, y, ahora que sé ha muerto de cancer, me temo que era la propia enfermedad devastadora la que le impedía hablar. Cuando le preguntabas sobre ello, lo único que hacía era llevarse la mano a la garganta.


Pepe, era bajito y tenía la cara sonrosada, nunca olió a alcohol como el anterior pobre del que había heredado la puerta de mi parroquia, quien al morir, este puesto debe ser hereditario pues ya es el tercero que se nos va de esta manera, se descubrió como propietario de dos pisos francamente buenos, en la misma calle donde vivo yo. Pepe siempre tenía la sonrisa en la boca y agradecía no sólo lo que ponías en sus manos, sino cualquier mirada cariñosa que le dirigías. Algo muy bueno suyo era que aceptaba toda la ropa que le llevabas y luego se la veías puesta, es decir, sabía corresponder porque en la actualidad hay muchos pobres que no te la aceptan. Lo mismo ocurre en Cáritas de mi parroquia que de cuando en cuando, aparece el cartelito de "No se admite más ropa". Claro índice este de que, aprovechando las vacas gordas, nos hemos atiborrado de excedentes textiles que desbordan los armarios y manifiestan sin duda, ese abusivo afán por el consumismo en la época de pre-crisis. Por ello pienso que supuestamente, nos van a venir "de buten" las vacas flacas que ya han asomado sus famélicos cuernos por estos lindes.

Pero estábamos hablando de Pepe, que se me ha ido sin poder despedirme de él y era una buena persona, no lo digo ahora porque haya muerto ni porque no sepa donde librarme de la vestimenta sobrante. Sí, ya sé que desde hace tiempo existen contenedores especiales para reciclarla, pero suelen estar en las antípodas de donde yo vivo y además ¡es tan impersonal! Era buena persona porque lo veía en sus ojos y en su sonrisa, y en vestir lo que nos hacía el grándisimo favor de aceptar. Le voy a echar de menos y no estoy segura de poder encariñarme con el que le suceda. Esto es un gran defecto que tengo, me apego demasiado a las personas y luego recibo lo que recibo, claro, en este caso no puedo reprocharle nada. Ha sido mi Señor, mi Dios quien le ha llamado a su lado y también Él tiene todo el derecho a disfrutar ya de Pepe.


¡Descansa en paz, sé feliz! Ahora podrás hablar y cantar y hacer feliz a los santos y a los ángeles, como me lo hacías a mí con tu sonrisa.

sábado, 9 de mayo de 2009

NOSTALGIA SABATINA

EL AMOR ES LA VIDA LLENA

“Vivimos en el mundo cuando lo amamos. Tengan los muertos la inmortalidad de la fama, pero sea para los vivos la del amor. El amor es la vida llena; igual que una copa de vino. Que vivan, los que así lo quieran, entre sus silbadores fuegos de artificio. Mi corazón, Dios mío, prefiere tus estrellas. Dios, en su amor, besa lo finito; el hombre, lo infinito. No podemos aceptar como verdad que el amor sea alguna vez menos. Cuando estén afinadas, Maestro mío, todas las cuerdas de mi vida, cada vez que tú las toques, cantarán amor. Mundo, guárdame en tu silencio, cuando yo me haya muerto, esta palabra: AMÉ

Rabindranath Tagore


ME GUSTA ESTE VIDEO

Hoy sábado de Mayo, mes de las flores materiales y espirituales, mes de María, este video me encanta y, como todo lo que a mí me gusta, lo dejo aquí para el que quiera disfrute de él

jueves, 7 de mayo de 2009

A TU SONRISA




Sé que ayer dije que seguramente no volvería a hablar con la Luna, sé que lo dije y alguien me va a replicar. Pues lo siento, pero al repasar las fotos del fin de semana, tomadas en Noray de noche, noche de estrellas y luna creciente como sólo se pueden contemplar en el campo, a través del telescopio de Alfonso que más que un aparato para descubrir el firmamento parece un pericospio de submarino de los de la segunda Guerra Mundial, no me he podido resistir. Si uno se fija con detenimiento y algo de imaginación, podrá descubrir entre los cráters de la Luna una significativa sonrisa y esa sonrisa iba dirigida a mí. Comprenderéis que no me queda más remedio que agradecérselo de alguna manera y como hoy estoy parca en palabras y temas, voy a recitarla una poesía de uno de mis poetas favoritos, el que más de los ya fallecidos, José Hierro.

A la Luna le gusta que yo recite. Vengo haciéndolo desde los quince años, cuando en una ocasión me pilló llorando en aquel balcón de la calle O'Donnell madrileña porque mi amigo del alma, con el que acababa de iniciar una amistad que duraría hasta que nuestros caminos siguieron distintos derroteros, se había enfadado conmigo. Luna, al no saber como consolarme, me pidió que recitara algo con que aliviar la tristeza que le estaba contagiando. Desde entonces ella sabe cuando tiene que volver a pedírmelo.
Esta noche no estoy triste, esta noche es el premio a su sonrisa

EL QUE DA LA ALEGRÍA

Sé como el humo sube:
piensa que al evadirte
nadie dirá "te tuve
y he podido medirte"

Sé como el sueño: canta,
encanta al ser dormido.
Nos pone tu garganta
el corazón florido.

Sé el vino que emborracha
y por vicio se quiere;
no el sándalo que el hacha
perfuma, que le hiere.

Alma que brilla y queda
resonando en el hombre.
Pero que nadie pueda
adivinar su nombre.
José Hierro















También coqueteamos con Saturno que llevaba unos anillos preciosos, pero no se dejó retratar, lo mismo que Andrómeda escondida tras uno de los árboles más altos, que este año se libró de la drástica poda, impidiendo la visión de la estrella. Ciertamente fue un fin de semana movidito. A veces te lamentas de no poder pasear por la tierra, por unas cosas o por otras y no caes en la cuenta de que también se apasionante caminar por el firmamento y las estrellas.

miércoles, 6 de mayo de 2009

VIVIRÉ

Persistencia de la memoria___Dalí

Yo no entendía la vida, sólo caminaba en ella, como el burro gira alrededor de la noria. Caminaba y nunca preguntaba. Era necesario seguir y seguir y llevar a los demás siempre contigo, que ninguno se perdiera, ninguno se cansara, saciar el hambre, la sed y el vestido de todos. Tú estabas para eso y no hacían falta las preguntas. Allanar el camino, suavizar los gritos, los desplantes, cobijarles de las tormentas y el frío, llenar los días de sol y aire cálido y tapar, tapar los orificios por donde entraban las corrientes que destemplan el alma. Y seguir, seguir... y llevarlos contigo allá donde tus pasos se dirigieran. Y la música, la poesía encerradadas en tu armario, a ratos muy perdidos, medio abandonadas, relegadas al vivir y sobrevivir. Había un mar en el que te sumergías, pero que nunca contemplabas, no había tiempo, no había minutos ni segundos, todo era reloj y calendario. Y sin embargo, he debido vivir, si los otros lo dicen es que he vivido aunque ahora no me conste, no tengo porqué dudar de ellos, de sus palabras seguras, no he de hacer caso a extraños murmullos que como el gas de la cocacola mal cerrada se van diluyendo en el aire, de dentro a fuera.
Habré vivido y lo que ahora hago es otra cosa, no es vivir si aquello lo era. ¿Qué puede ser esto? necesito que alguien me lo explique. Yo puedo explicar el ayer, pero no el hoy. si ayer era vida ¿ es esto muerte? ¿Si era despertar, es esto sueño? ¿Si era realidad, es esto ilusión? Si vivo y me dicen que viví ayer ¿será esto revivir?

Viviré___Andrea Bocelli


martes, 5 de mayo de 2009

HUMILDAD


"No eres humilde cuando te humillas, sino cuando te humillan y lo llevas por Cristo"


Camino, 594




La virtud de la humildad, a mi juicio, es la más difícil de conseguir. Puedes lograrla por etapas, pero nunca o casi nunca, sólo los santos en vida, la tienes bien asentada y lo más curioso es que ellos, los santos ni lo saben. No como aquel que daba gracias a Dios diciendo:

"Gracias Señor porque ya soy humilde".

¿No os ha ocurrido alguna vez que una persona sin querer, con cuatro palabras os ha colocado en vuestro sitio y os ha sentado a rayos? En principio te entran unos deseos irreprimibles de rebotar contra ella, pero luego si la sensatez ha sido la norma de tu vida, no tienes otra que pararte, digerirlo, aceptarlo y abrir los ojos a la realidad.

Este post de hoy lo escribo con los ojos bien abiertos, puede que ya nunca más vuelva a hablar con la noche, la luna o las estrellas, pero de lo que siempre hablaré es de ese amor de Dios que siempre ha estado conmigo y que en esta etapa de mi vida necesito más que nunca. Ese amor y esa necesidad me dictaron hoy esta poesía que a la vez es oración. Algo que, desde que lo leí por primera vez, llevo grabado es aquel final de una poesía de Jose María Pemán:

"y esta fe en la poesía
que forma parte
de mi fe cristiana"


En tí mis ojos se clavaron
cuando niña en tus brazos me tomaste.
Yo tiraba piedras en el río,
tú hacías círculos en el agua.
Caminamos juntos desde entonces,
siempre apoyada, protegida.
Corrías tras de mí si me escapaba
hasta presuroso alcanzarme.

Nunca te alejaste de mis juegos,
más que a mí, mis juguetes te gustaban.
Juntos otras etapas cruzamos,
de Tí ya no supe separarme,
nuevos riscos, nuevos ríos,
nuevas llanuras y montañas.

Hoy, Señor, que ya no juego
porque de golpe se me vino la vida,
vuelvo a cruzarme con tus ojos,
a tirar nuevas piedras en el río
para ver de tus manos
nuevos círculos.

Vuelvo y estoy en la ribera
de la crecida encrucijada,
donde los sueños despertaron
y rompieron los juguetes
que Tú conmigo recreabas.
Se rompieron para ser vida
a tu voluntad siempre plegada.
Y Tú, Señor, que siendo niña
me cogiste entre tus brazos,
no me sueltes te ruego,
en estos miedos y temores
que hoy te traigo;
en este nuevo juego que, ahora,
has puesto entre mis manos.

lunes, 4 de mayo de 2009

TENÍA QUE CONTÁRTELO


Tengo que reconocerlo, yo protesto mucho cuando arrastras me traen al campo, por un solo motivo, porque no hay posibilidad alguna de conexión, pero una vez aquí, pasados los primeros momentos de obcecación y rebeldía, abro los ojos a la contemplación de lo creado por Dios para nuestro deleite y me rindo, me rindo sin condiciones.

Él está ahí, como en todas partes, pero ahí, en el cielo sin contaminar, en la ausencia de estridencias y ruídos de ciudad, se le ve más cercano. En las campanas de la Iglesia que repican con fuerza, ¿acaso tocan las campanas en las ciudades para llamar a misa? yo no las oigo. Está ahí y me habla desde el madroño con restos rojizos de los frutos del invierno; en el tilo plagado ya de hojas; en la jara de flores blancas llena; en la explosión de las rosas que comenzaron a florecer coloreando paredes y verjas; en la madreselva que anuncia su perfume penetrante de anocheceres cálidos.

Dios está, hasta en esa manchas viscosas, blancas y negras como su cuerpo que las golondrinas han dejado en el banco, bajo su nido, como las huellas que dejamos los hombres en el campo y en la vida porque vivimos y vivir es marcar de blanco y negro, de bueno y malo todo lo que rozamos. Es verdad que ahora me tocará hacerlas desaparecer, pero me alegra este anuncio algo sucio sí, pero anuncio de que han regresado como siempre, como cada año, que no se olvidaron de que aquí, contruyeron la cuna de sus amores. Nunca deja de sorprenderme este empeño de las aves que vuelven siempre al mismo sitio. Es magnífica su memoria, su instinto, su fidelidad más firme que la de los humanos. Qué bien lo captó el poeta aunque afirmara que no eran las mismas, pero lo más seguro es que fueran los retoños que en ese balcón, inmortalizado por unas rimas, abrieran sus ojos a la vida. o tal vez Becquer se refería a que los distintos eran los amantes. Perdida la juventud, agostado el amor, sus ojos, su corazón, su propio cuerpo, no eran capaces de reconocerlas. El poeta se llevó este secreto consigo.
Sí, sí, Dios está ahí y las primeras golondrinas han marcado mi banco en blanco y negro

Todo empieza y verdea de nuevo y yo tengo que reconocerlo, unos días sin conexión, si te pliegas y no te niegas a disfrutar de lo que te rodea, te abre de par en par las puertas del alma y te entra a bocanadas la primavera, sin rencores, sin malas palabras, sin política ni políticos, sin nada que enturbie el gozo del alma.

Aquí en la quietud, en el silencio, en la falta de prisa, Dios es y está ¿Qué nos puede pasar? ¿Qué temer si todo está bajo la mirada de Dios? Hay una frase de Lobo Antunes que es como un tratado de Teología:
"El azar es el seudónimo de Dios cuando no quiere firmar"

Sí, Dios es y estaba ahí, yo lo he visto, por eso he vuelto porque tenía que contártelo.

PD/ Lo malo de todo esto es que a la dichosa cobertura que tanto me ha mortificado, ahora le ha dado por aparecer a ratos.