Leopoldo Panero es uno de mis poetas elegidos del siglo XX. Fue una época prolífica en escritores y poetas a los que no se les está dando la relevancia que les corresponde por el simple hecho de haber publicado sus obras en la"oprobiosa" dictadura. Panero, sin saber a ciencia cierta porqué me atrajo de una manera especial, fue marcado en la lista de mis favoritos. Escribía poesía no por escribir, sino sólo cuando le salía de dentro. Tal vez sea este detalle el que me cautivó de su obra:
"Más que decir palabras ser su propia fragancia,
y estar callado, dentro del verso, estar callado
Siete poemas, pag.399
..."¡ni calla el que está en silencio
ni es toda palabra canto!
Romances y canciones, pag.419
No quiero hacer una intensa biografía de él, eso sería obra de nuestro querido e ilustrado Arcendo /
http://arcendo.blogspot.com/ sólo mencionarlo porque lo que a mí me satisface es dar a conocer todo lo que ha pasado y pasa por mi vida enriqueciéndola, haciéndola vibrar, humanizándola. Nunca he pretendido ser ejemplo de nada, únicamente dar testimonio de que soy mujer y estoy aquí para algo, porque Dios lo ha querido y con mis errores, equivocaciones y tropiezos, pero con la buena voluntad de dejar una huella simplemente humana que se
acoge en todo momento a la Misericordia de su Padre Dios. Y, como decía caballerozp en un reciente post, crié una familia muy numerosa y el tiempo que ahora me sobra lo invierto en contar cosas que para mí tienen valor, porque quiero; al que no le guste que no lea, pero que me deje en paz.
Leopoldo Panero nació en Astorga (León), el 17 de octubre de 1909.Murió en su finca de Castrillo de las Piedras (León), el 27 de agosto de 1962. Realizó sus primeros estudios interno, en el colegio de los Hermanos de la Doctrina Cristiana en San Sebastián. Estudia la carrera de Derecho en las universidades de Madrid, Salamanca y Oviedo donde se licenció. Compatibiliza sus estudios escribiendo poesía y colaborando en las revistas más importantes de la época anterior a la guerra civil. Desde 1931 a 1936, cursa estudios de Lengua y Literatura francesa en las universidades Poitiers y Tours. Más tarde estudiaría también las mismas asignaturas en la Universidad de Cambridge.
Al terminar la guerra contrae matrimonio con la escritora Felicidad Blanc, con la que tiene tres hijos. Hasta su muerte, sin dejar de colaborar en revistas y diarios españoles e hispanoamericanos, ocupa varios cargos, como el de director del Instituto de España en Londres, director de la revista Correo Literario, secretario de las bienales de Arte hispanoamericanas de Madrid, La Habana y Barcelona, Secretario general del museo de Arte Contemporáneo de Madrid y, entre otros cargos, fue también director editorial de Reader's Digest. Obtuvo varios premios entre los que destaca el Fastenrath de la Real Academia Española por su libro ESCRITO A CADA INSTANTE y el Premio Nacional de Poesía, por su libro CANTO PERSONAL. Muere joven tras una penosa enfermedad.
Su poesía se caracteriza por su sencillez, sin palabras rebuscadas y sin objetivos previos; cuando la lírica sirve a fines concretos, ya sean sociales o políticos se desvirtúa la esencia misma de lo poético. Cesar Allende que ha realizado un completo estudio de la poesía de Leopoldo Panero, en su libro: "La Poesía Personal de Leopoldo Panero afirma lo dicho, "la poesía no puede ser ni sociología ni política." Dedico varios versos a la niñez y gusta del tema religioso porque es profúndamente católico. Lo que está depositado en su alma sale a la superficie poética de manera innata. Lo vemos en algunos de sus versos:
ESCRITO A CADA INSTANTE
"Para inventar a Dios, nuestra palabra
busca, dentro del pecho,
su propia semejanza y no la encuentra,
como las olas de la mar tranquila,
una tras otra, iguales,
quieren la exactitud de lo infinito
medir, al par que cantan...
Y su nombre sin letras,
escrito a cada instante
mecido por la música del agua;
y un eco queda sólo en las orillas.
¿Que número infinito
nos cuenta el corazón?
Cada latido,
otra vez es más dulce, y otra y otra;
otra vez ciegamente desde dentro
va a pronunciar Su nombre.
Y otra vez se ensombrece el pensamiento
y la voz no le encuentra,
Dentro del pecho está.
Tus hijos somos,
aunque jamás sepamos
decirte la palabra exacta y Tuya,
Que repite en el alma el dulce y fijo
girar de las estrellas.
Este post era para De Dentro pero no he podido publicarlo en él porque alguien denuncio su contenido como no deseado. Estan revisándolo y en dos días me responderán. Y os dejo que me voy al teatro, ya os contaré si merece la pena lo que voy a vivir esta tarde.