
Yo no escribiría si tú no me lo pidieras, si tus ojos se cerrasen a mis letras, si tu oído no escuchase el sonido de las palabras no pronunciadas, si tu lengua no se moviese dentro de tu boca para leerme sin voz. No escribiría si mi corazón me dijese que nada te mueve a acercarte a mi. Aunque no lo denotes, aunque no haya rastro de tu proximidad, si yo no te presintiera cerca, desengáñate, terminaría por huir yo misma de mi, me retiraría a mis cuarteles de silencio que tiempo atrás bien conocí, cuando pensaba que callada estaría más guapa que sería más feliz
Yo no te conozco, no sé quien eres, pero algo me dice que no estás lejos, que existe un hilo conductor de ti a mi, existe y es por algo, aunque ni siquiera pueda adivinarlo. No deseo saber, no quiero palpar ninguna realidad, mis letras danzan alrededor de mi, se unen, se separan y algo parece que quieren relatar, son fantasia en medio de lo sórdido, lo vulgar, son fragmentos del alma que palpita por salir a fuera, sin miedo a no encontrar réplica alguna, salir, sólo salir y respirar.
Ignoro por qué esta ventana interior permaneció tanto tiempo cerrada, ignoro la mano que decidió abrirla sin mi permiso, ya no tiene remedio, ya no puedo sujetar ni volver a encerrar mis letras en la vieja estantería, junto a los recuerdos, a los malos tragos, ellas descubrieron la libertad y ya nadie va a cohartar su danza interminable.
Y yo permanezco absorta contemplándolas, sin saber qué opinar, sin saber si todo será para bien o para mal.
¿Puede alguién ayudarme a poner orden en este caos de palabras y letras que nada quieren decir?



