jueves, 28 de agosto de 2014

ROTA POR DENTRO

 
 
 
Ya sé que el mes de agosto avanza a su final, ya sé que hace diez días se cumplieron 14 meses de tu marcha... ¿Pensabas que ya no lo recordaba? Puedes quedarte tranquilo, Capitán, eso nunca, nunca podré olvidarlo, aún tu falta de palabras, de ánimos, de cariño, de consejos, de nuevas y buenas ideas me aprieta demasiado el corazón. Tu Hoja llenó  mi vida de ilusión, de ganas de  luchar, de afrontar nuevos retos, de hablar alto y claro a favor del bien, ese bien que es el lema de tu blog que tanto me gustó la primera vez que entré en él: “La verdadera libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer”(Baltasar Gracián).

 Alto y claro contra todo ese mal que hoy está como disfrazado de bien. No sé..., pero ha sido tanto y tanto lo que aprendí de ti, alegría y hasta a tomar con buen humor lo costoso, lo desagradable, con buen humor y con sentido cristiano. No, no me olvidé del 16 de agosto, pero flojee..., nada podía expresar, nada comunicar a los demás que no entristeciera, por eso he callado hasta hoy por un motivo, porque al fin la Rosa del Soto, la de todos los agostos, ha vuelto a resurgir, ya casi está apunto para ser cortada, para dar su color y su aroma a nuestra Madre, como siempre, querido Capitán, en tu nombre. 

 
 


Hoy no se me ocurre nada más que decirte, sólo que atrapé para ti la luna llena del mes de julio, la que ves en la fotografía que encabeza esta entrada, asomándose curiosa tras nuestra Acacia de Constantinopla (Albizia) ¿Ves el   tono azulado que da sus hojas? 

 Una luna más para aquella colección que iniciamos juntos y que ya no te dirá nada porque todo lo tienes ahora en tu mano, la recompensa de nuestro Padre a tu manera de vivir tu vida en la tierra.
 
Sigo viviendo, Capitán, entregada a los míos, hasta que Dios quiera, pero te echo de menos hasta el punto de compartir la canción del grupo MC-CLAN. ¿Recuerdas cuando la subí a De Dentro?




miércoles, 16 de julio de 2014

HÚMEDO COMO MI ALMA



Comencé este post en un día lluvioso, recién llegados a ese lugar de La Mancha del que no me queda más remedio  que acordarme, como no me queda más remedio que recordar este  nuevo 16  en el que sumamos  trece  meses sin Capitán, en este mundo blogger al que tanto entregaste que ocupó tanto lugar en tu vida y que ahora tengo la certeza de que Dios te metió en esto no sólo para enseñarnos a descubrir lo maravilloso de la vida como tú lo transmitías en cualquier faceta que tocabas, sino para que al final pudiéramos participar de tu personal y dolorosa pasión y comprobar de que manera la incorporabas a la propia Pasión de nuestro Redentor . 

El campo estaba húmedo y más verde que otros años por estas fechas, húmedo como mi alma está desde que te fuiste y húmedo como mis ojos cada día cuando  se acercan a tu HOJA.
 
 Comencé esta entrada al principio de nuestras vacaciones con la fotografía que  la encabeza  y no pude seguir, demasiadas sensaciones se me acumulaban para transmitirlas con el teclado.


 
Pero hoy la retomo porque sé  que  es un día maravilloso para  ti, nuestra Virgencita del Carmen;  un día de María, a la que ya tanto amabas aquí,  en esta tierra donde quedamos los  que te queríamos y admirábamos tanto, y porque es el nombre de tu querida madre, con la  que debes estar pasando unos ratos  deliciosos. 
 
Además, en parte, también es tu patrona como intrépido navegante,  de todos los mares que has ido surgiendo desde ese navío que era para ti el blog, hacia un horizonte que te impulsaba constantemente a navegar mar adentro, "Duc in altum"
¡Lo conseguiste, Capitán! demasiado pronto para nosotros, pero a su tiempo para ti, al tiempo de Dios.
 
Día grande en el Cielo para festejar a la Estrella de los Mares. Te imagino hoy exultante de dicha. La verdad es que ignoro si en ese Cielo donde vives, los grados de felicidad pueden variar como  en la tierra por las circunstancias o por el contrario, siempre permanecen estables, al máximo para cada uno, sea festivo o diario.
Claro ¿cómo va a ser? si ya el cielo es en sí una FIESTA.
 
Querido Capitán, siempre rezabas por nosotros, por cada uno, hazlo también ahora con más motivo, en la cercanía de Dios Padre y de nuestra excelsa Madre del Carmen, Reina de los Mares, que los que aquí quedamos, sin Capitán, aún nos resta una larga y dura travesía.
 
¡Enséñanos a remar con alegría!

lunes, 9 de junio de 2014

MIS RABIETAS



 
Entramos en junio y me resisto a aceptarlo, no quiero, no quiero que se cumpla un año sin tu presencia bloguera. ¿Qué puedo hacer? Para colmo estoy en San Juan, reviviendo aquellos días de angustia que acabaron con tu vida, aquella incertidumbre de esperar que tu fortaleza con nuestras oraciones venciera a la muerte. Pero tú ya lo sabías mucho antes, aunque no querías entristecernos diciendo que partías a la Casa del Padre.
 
Lo sabías cuando en Mayo me escribiste aquel correo diciendo lo mucho que estabas pasando, pero que tenías la certeza de que aquello iba a pasar tarde o temprano: "Si no aquí será allá." Algo que nunca quise aceptar, pero que irremediablemente sucedió porque era  designio de Dios que terminase ya tu sufrimiento,  ya te había preparado la morada junto a Él.
 
Precisamente el 16 de junio del pasado año emprendimos el regreso a Madrid, te pedí el Avemaría de siempre para nuestro viaje en coche, sin saber que tú estabas  ya realizando el último viaje de tu vida.
 
Nadie sabía nada de tu estado, creo que todos nos enteramos el día 21 de que Arcendo ya no estaba con nosotros. Lo tengo bien grabado en mi cabeza y en mi corazón. Esa tarde llegó mi nieta Paula del parque y me trajo una Hoja de Arce, de los muchos que tenemos en ese recinto dedicado a Eva Perón, esta hoja 
que ya he dejado para siempre en mi perfil. A los pocos minutos recibí una llamada de Ángel que por fin pudo conectar con Guadalupe, tu mujer, y le dio la triste noticia. No podía creerlo, querido hermano, pero era verdad y aquella hoja de mi nieta empecé a verla como el último recuerdo que me enviabas.
 
Vaya donde vaya todo me trae tu recuerdo, aunque nunca nos vimos en ninguna parte, pero como todo te lo contaba, estabas conmigo en Alicante, en el campo y hasta en Brighton cuando fui a ver a mis hijos. Especialmente estos días tan cercanos al aniversario de tu muerte, has estado cerca de mi, en los largos de la piscina, en los paseos por la playa y hasta en esas noches de Luna como la que publiqué en este blog, en el que me dejaste uno de tus primeros comentarios tan bonito y entrañable, que ahora he buscado y no lo encuentro.
 
Entonces te envié  un video con el Claro de Luna de Debussy que tanto te gustó, aunque tú preferías el de Beethoven  yo elegí éste con ese lobo que recordaba a tus aullidos desde tu otro blog de Lobeznox. El mío  estuvo  durante mucho tiempo en el lateral de tu Hoja, hasta que la remozaste y desapareció porque decías que relentizaba mucho el blog.
 
No quiero, no quiero...,pero  todo llega en esta vida cuando tiene que llegar, Dios sabe que una amistad/hermandad como la nuestra fue un valioso regalo que a los dos nos ayudó mucho, superando  piques y enfados, que también los hubo. Reconozco que en los comienzos algo espiritual pude aportarte, pero después Capitán tú tomaste las riendas y fuiste cabalgando en una carrera en la que ya nadie te pudo alcanzar. Sin embargo, nunca nos dejaste atrás, al que vacilaba, al que no acertaba, al  que el cansancio abatía, sabías recogerle, impulsarle y animarle a seguir en la brecha, en el camino derecho hacia lo que Él quería de cada uno.
 
Ya lo dejo, Capitán, mi Dios te llevó a su lado y tengo la certeza de que nada mejor te pudo pasar, porque supiste ser  feliz en la tierra, con tu cruz sí, cada vez más costosa, sí,  pero también con esa querida familia a la que tanto amas y te ama... y con todos esos amigos, cientos..., para los que siempre tuviste una palabra de ánimo e impulso hacia Dios, mereciste el premio de la Felicidad  Eterna.
 
Este post de hoy viene a ser una de esas rabietas que a veces me asaltan, pero también es el post de mi aceptación, no porque no me quede otro remedio, sino porque...
 
¿Qué otra cosa puedo  desear y amar que
la voluntad de Dios?
 
 

jueves, 15 de mayo de 2014

MAYO, TU MES PREFERIDO



La imagen es tuya, Arcendo, gracias

Me adelanto un día al 16, no por error, sino  porque tengo muy presente cómo disfrutabas con la fiesta de nuestro Patrón, San isidro, y es que eras uno de los madrileños que conozco más orgulloso de serlo; hasta el lugar donde vivías,  donde sigues viviendo con tu querida familia, tiene el sabor más típico de Madrid. Qué alegría me dio cuando te conocí saber que amabas y te sentías tan madrileño como yo, de "rompe y rasga", como se decía por aquí. No sé cómo serán las cosas en el Cielo, pero si pudieras acercarte al Santo, pídele por nuestro pueblo y por España entera, bueno y por todo el mundo que anda loco, loco... Sólo Dios puede ya remediar esto, querido amigo del alma.
 
 
Tengo que decirte además, que empezar el mes de mayo sin ti me está resultando muy triste y a la vez meritorio ¿Qué mejor flor para ofrecer a María que el lirio de tu ausencia? Esto no se calma, amigo, cada día, cada acontecimiento bueno o doloroso como los que estoy pasando este año avivan tu recuerdo.
Esa amalgama de hechos que nos trae la vida día a día que Dios mismo parece  barajar, mezclando penas con alegrías, me hubiese gustado compartir contigo como lo hicimos tantas veces. Me cuesta tanto admitir que esto terminó.
 
En Semana santa estuve unos días en el campo y como no había rosas le ofrecí a mi Virgencita de Chamorro unos lirios de dolorosa pasión, en recuerdo de ti, seguro que lo viste y sonreíste junto a nuestra "Mami."
 
 
Qué sabia es la naturaleza, hasta las flores brotan según el tiempo litúrgico.
 
 Estas seis líneas de José María Pemán, donde su poesía era oración, son todo un tratado de amor a Dios que define mi estado de ánimo.
 
Por el viento en la noche

he entendido, Señor, tu fortaleza.

He comprendido tu sabiduría

por el perfil de la azucena.
 
Tu amor lo he conocido

por esta sinrazón de mi tristeza.

José María Pemán
 
Querido, querido amigo del alma, no quiero que pase este mes y llegue otro 16, no quiero comprobar que va a hacer un año sin tu presencia bloguera, nunca he lamentado no llegar a conocerte personalmente, no era necesario, tu realidad para mi no fue nunca virtual, fue de alma a alma, de corazón a corazón, de blog a blog donde los dos vertíamos para quien quisiera leernos esos retazos de pensamiento y vida, vivida según Dios nos iba dando a entender.
 
No puedo seguir, quiero recordarte hoy con aquel chotis que bailamos en un ladrillo bloguero tú y yo ¿Lo recuerdas, Capitán? para celebrar al Santo de nuestro Madrid.

 

miércoles, 16 de abril de 2014

OTRO 16

 
 
 
 
No sé si el dolor se acaba, mas bien creo que te haces a él, por eso me sorprenden las lágrimas, siempre están ahí esperando el más mínimo sentimiento o recuerdo de lo que has perdido para empañarlo todo. te confieso que en estos momentos no puedo controlarlas, no puedo ni quiero, es mejor que corran a su antojo...
 
Esta mañana escuché algo en lo que estoy de acuerdo: "El dolor del cuerpo es más fácil  de controlar que el dolor del alma", no es que aquel se acabe, sino que ya sabes por donde va a salir, lo conoces y conoces su alcance, pero el del alma a veces se oculta, te pilla desprevenida, te desconcierta, salta cuando menos lo esperas y rompe cualquier cadena con la  que trates de sujetarle.
 
Sé que no hay dolor ni amor más grande que el de Jesucristo, ese que nos muestra cada día de nuestra vida, aunque no sea Semana Santa, con su muerte en la Cruz, lo sé y sería una insensatez equipararlo al dolor de nadie. Un dolor que nos redime y da la salvación.
 
¿Y esto que siento esta tarde aquí, esta punzada, qué puede ser? ¿Cómo lo calificarías tú, en este décimo mes sin ti, de tu desaparición de nuestras vidas?
 
No me hago a la idea de  vivir estos días santos sin tu cooperación, sin esa capacidad tuya de contemplación, de reconducirnos, reconducirme,  desde lo más liviano de la vida a lo profundo, a lo único importante, a Dios.  Tendré que volver a releer ese "Cristo incómodo," que cada año nos traías en Semana Santa y quedarme ahí, en el silencio escondida para perderme en Él  y encontrar el sentido a tanto  dolor suyo y nuestro.
 
Estoy convencida, no es necesario que me lo recuerdes, lo que hemos amado en la tierra no se queda enterrado en la sepultura, trasciende, pasa a la vida Eterna, por eso confío en que no nos has olvidado, que de alguna forma desde tu lugar cercano a Dios y a María  estás recomendando a tu querida familia,  a Guadalupe, tu mujer,  se está portando maravillosamente con nosotros,  a tus hijos y un poco o mucho, también a los que, desde tu blog tanto te quisimos y tanto seguimos necesitándote.
 
Querido Capitán, esta Semana Santa para ti será toda de Gloria, eso me alegra. Los sufrimientos ya los pasaste en la tierra y de qué manera, tan unido al padecer de Jesucristo que ahora participas de su Resurrección, resucitando en Él.
 ¿Me dejas que te diga lo mucho que te envidio?
 
 
¡¡Oh Capitán, mi Capitán!!
 Ahora eres tú quien está de  guardia en los Luceros

 
He pensado que voy a ir trayendo a este blog algunas de tus músicas preferidas y como ando algo nostálgica te he copiado el "Va Pensiero" de Verdi, de tu post del 14 de marzo de 2011




 

domingo, 16 de marzo de 2014

CRUZANDO EL PARAÍSO

 
Banner de Arcendo
 
Mucho dolor, Capitán, desde que te fuiste, dolor que no he podido compartir contigo como tantas veces hice cuando vivías entre blogs. Ahora si me escuchas, en este noveno aniversario de tu muerte ¿Por qué darle otro nombre? tengo que hacerte un ruego para mi muy importante, mi sobrina -nieta, Goretti está muy grave, tu ya sabes quien es porque hablamos algunas veces de este matrimonio, de su marido Moisés, militar siempre en combate en misiones de paz donde también se pierden vidas...
 
Ahora tienen dos hijos, Julito de año y medio y Valeria de un mes. Qué tragedia la que están viviendo con la madre en estado crítico. Por eso mi recuerdo de este aniversario sólo puede ser el ruego de que te acerques a nuestra Madre, Mami como en los momentos más duros te gustaba llamarla, a la que tanto amabas en la tierra y con la que tanto disfrutarás ahora; acércate y pídela, ruégala con fuerza por Goretti. No me importa, querido Arcendo. confesarte que vivo angustiada con este mal de mi sobrina. Ya perdimos a la hija de mi hermana, Elisa, después de un año de sufrimiento, pero Goretti tiene que salvarse, sus hijos, su marido la necesitan mucho, muchísimo.
 
Como tú hacías siempre desde tu blog La Hoja del Arce, he pedido oraciones a todos desde el mío de De Dentro, pero ¿Sabes? ya son pocos los que entran en él desde que tú nos dejaste, sólo dos o tres fieles y constantes. Capitán, es que tú atraías a muchos, contagiabas y nos impulsabas a relacionarnos unos con otros.
 

Como siempre confío en ti, en que vas a pasar mi petición a María, Madre de Dios y Madre nuestra.
 
Y ahora, querido Capitán, el que siempre sigue en mi cabeza y en mi corazón, al que extraño más cada día, del que todo me trae recuerdos, quiero decirte que en mi interior siguen sonando todas esas músicas tan especiales que siempre elegías para todos nosotros y hoy fue "Loquillo" quien, al escucharle en el coche, me arrancó lágrimas del alma con esta canción que, como "Hermanos de Sangre," tanto te gustaba.
 
No sé si en esa VIDA PLENA Y ETERNA, te seguirá gustando la misma música o sólo sonatas celestiales sonarán en tus oídos, pero yo te la dejo  y la escucho como tantas otras que tú nos regalaste, con esa sensibilidad tan especial que tu alma desprendía y nos transmitías a todos.
 
 
 
 

sábado, 1 de marzo de 2014

DIOS, DIOS, DIOS.

 
 

 
 
 
Mira Arcendo, hoy no te vengo con monsergas lacrimosas, hoy me he llevado una gran alegría al descubrir en Facebook, por medio de D. Joan Carreras, este poema de Juan Ramón Jiménez que me ha hecho temblar. Temblar al ver de manera tan clara y cercana la Misericordia de Dios con nosotros, sus débiles e insignificantes criaturas, por cierto que no sé si sería mejor decir creaturas porque Él nos ha creado.
 
 Ya sé que en estos momentos sonríes porque para ti esa Misericordia divina ha dejado de ser un misterio, ya disfrutas de ella en plenitud, pero para nosotros, los terrenos, aunque creamos firmemente en todo lo que a Dios se refiere, ese todo sigue velado hasta el día en que Él quiera romper nuestras cadenas.
 
Mi emoción de hoy se debe a la belleza de este poema, que según parece fue el último que escribió el poeta malagueño y donde plasma de manera real y sincera esa cercanía de Dios que debió sentir al final de su vida.
 
No quiero que pienses que estoy chalada, es que me gustaría tanto seguir compartiendo contigo como hasta hace poco compartíamos las cosas bonitas que encontrábamos.
 
Bueno yo dejo aquí este hermoso poema que bien merece la pena darlo a conocer, a mi me estremece ese Dios con mayúscula al que reza Juan Ramón. ¿Qué es este  poema si no oración?   






Partimos de Dios
en busca de Dios,
sin saber qué buscamos.

El dios con minúscula,
el dios bajo cielo,
el cielo que es mar,
sobre aire que es cielo,
¡entre aire y marcielo,
y que es pleamar, y que es pleacielo!

El dios deseante,
el dios deseado,
-¡el dios deseado y deseante!-
me trae este Dios,
un dios Dios tan DIOS
¡un dios: DIOS, DIOS, DIOS!
… que al cabo de todos los cabos,
que al borde de todos los bordes
un día encontramos.
Cada vez más suelto, y más desasido;
cada vez más libre, más ¡y más! ¡y más!
a una libertad de puertas de Dios.
Y entonces una puerta se abre… y ¡más libertad!

Estoy pasando la cuerda,
la cuerda que Tú me has tendido,
Dios mío, mi dios, ¡Dios mío!
¡Dios mío, no soples, Dios!

Siento la inminencia del dios Dios,
del Dios con mayúscula,
-el que nos enseñaron cuando niños
y no aprendimos-.
¡Dios se me cierne en apretura de aire!

Se me está viniendo Dios
en inminencia de alma!
¡Se me está acercando Dios
en inminencia de amor!
¡Se me está llegando Dios
en inminencia de Dios!

(JRJ)" Juan Ramón Jiménez
A- Dios, Capitán,  por hoy