El minero Mario Gómez, de 63 años, el más delicado de salud, reza con una bandera chilena en la mano al llegar a la superficie dentro de la cápsula Fénix, tras ser rescatado.
Todos en la parte delantera de la camiseta llevaban impreso:
GRACIAS SEÑOR
Y en la espalda un fragmento del Salmo 95:
"(...) En sus manos están las profundidades de la tierra
y son suyas las cumbres de los montes..."
Los medios técnicos han sido impresionantes, el trabajo y el empeño de cuantos han colaborado admirable.
El cariño y el apoyo del mundo entero constante, las oraciones también.
La fortaleza y el ejemplo de sus familias insuperable, pero que nadie me diga que Dios no estaba en todo esto.
GRACIAS SEÑOR
FELICIDADES A LOS 33 MINEROS POR SU FE Y SU ESPERANZA
Y
POR SABER REZAR TAMBIÉN





