HE COPIADO ESTE POEMA DE OTRO DE MIS BLOGS QUE CREO NO CONOCÉIS Y PUEDE QUE OS GUSTE.
Mi alma inquieta, dices, mi alma inquieta, adivinas. Alma que no calma, que busca y rebusca sin querer reposar. Vaga solitaria, añora aquel destino, inabordable. Mi alma inquieta, asoma a los caminos, peregrina sin paz. Te llama, te desllama, en necio retornar. Revuelo de vencejos aletean en albores de encuentro, de llegar. No llega, nunca para, nunca ceja, nunca cede su inquieto remontar. De pronto, en las alturas, de pronto se debate por no caer, no abandonar. Mi alma inquieta, dices, ¿Acaso, tú, lo sabes? ¿Quién marcó su esencia, con el fuego, la lluvia, el ansia, la sed, la fe, la esperanza, la inquietud de amar?
INSPIRADO EN EL COMENTARIO DE FRANCISCO PARDÓ, A MI POEMA ANTERIOR
Este regalo es de mi amiga Gladys, poeta chilena, tierna y dulce, para todos sus amigos. Os lo dejo, también para todos, con el mismo deseo que ella: Que Dios os conceda estos incomparables dones.
Cuando el alma milita entre el ardor y la fatiga, entre la luz y la tiniebla ¿Quién puede colmarla? ¿Quién levantará el viento, calmará el oleaje para poder navegar? Alma hoy apagada, en otro tiempo alumbrada de amores infinitos... ¿En un quizás, podrás volver a brillar?
Quiero volar, no parar nunca, atravesar los océanos, superar los picos más altos, rasgar el cielo con mis alas, ser águila o gaviota es lo mismo, que alguien me siga o no poco importa.
Cuando la noche te cerca y los pensamientos se vuelven nubarrones, mejor que sacar el paraguas es mirar a lo alto, dejarse bañar por la luz de las estrellas. Subir, subir, viajar con la Luna, sin llegar a ninguna parte.
Divino Corazón de Jesús: Ante la vista de tantos males como presenciamos en nuestra Patria, cómo merecido castigo de nuestros públicos pecados, recurrimos a Vos suplicando vuestra misericordia a favor de este pueblo de vuestra predilección. Acordaos de vuestra promesa de reinar en España y con más veneración que en otras partes. Que vuestro reinado de amor se establezca ya en nuestra querida España. Que prenda aquí con más fuerza ese reinado divino y de aquí se comunique por todo el mundo. Sea vuestro Divino Corazón la victoriosa bandera que presida nuestras justas ansias de restauración tradicional misionera y nos dé la victoria contra todos los enemigos de Dios y de la Patria. ¡Virgen del Pilar, Inmaculada Reina de España, acelerad el reinado del Corazón de vuestro Hijo! AMÉN P. jOSE MARÍA ALBA CERECEDA S.j.