Esta noche te necesito, Mar. Sumergirme poco a poco en la sal diluida en tus aguas, sentir que entro a pocos a en tu inmensidad, que mi piel se va humedeciendo con tu caricia, de esa manera lenta que a mi me gusta. Todo en mi vida he ido saboreando despacio, la brusquedad nunca fue mi entrada en tí. Necesito ir de la arena caliente al frescor de tu lecho, con la lentitud de la espuma que se deshace en mi espalda cuando busco tu abrazo de olas... Lentamente desaparecer bajo la presión del oleaje que intenta devolverme a la orilla, con él combato para no retornar a tierra. Quiero quedarme, no retornar, diluirme con la sal, ser salitre que reposa en el fondo de tu azul. Salitre que sana, que cauteriza el dolor de ser de tierra y no de mar. De mar que todo lava, que todo arrastra a lo profundo para emerger sin posos, sin lastre, sin cargas banales. Mar, mar, mar sin nombre, sin patria, sin otra cuna que la profundidad... Mar que derriba castillos de arena y se hace navio de sueños y aventuras, mar que atesora bienes y amores naufragados. Mar que busca sirenas para cantar con ellas sin dejarse nunca apresar. que va y viene en un haz de vida incesante, luchadora, vencedora de tormentas y tornados. Esta noche mi barca de papel no quiere retarte, quiere navegar en el silencio obscurecido por la ausencia de la luna, sin descubrirla en tu espejo, sin acercarla a mí. Noche sin luna ocúltame a miradas ajenas a mi deseo de Mar. Estrellas que sólo yo descubro, que sólo yo renazco en ese manto que un día encontré, estrellas, moved mi nave de papel hacia ese encuentro perseguido y anclado sin amarres, con el azul del mar.
lunes, 20 de abril de 2009
sábado, 18 de abril de 2009
ARMONIA
Querido y esperado Claudio Abbado:
Al fin has llegado a mí. Nadie pensaría que te aguardaba con ansia, que la mitad de mi ser tiraba hacia tí con una necesidad imperiosa. Ya estás aquí y yo no moví ni un dedo para atraerte, nunca lo he hecho por nadie, creo que, entre las personas, todo debe moverse con libertad. El que llega, llega porque quiere, por mucho que una lo desee han de ser los otros quienes vengan a tí. Es verdad que la fuerza del deseo ejerce también una atracción semejante a la del imán, pero no se obliga con palabras ni con acciones a tener o retener a nadie a tu lado.
Desde tu rostro cargado de simbolismo, parece como si quisieras preguntarme algo y te voy a responder antes de que formules la pregunta, antes de que interrumpas la recreación del inalcanzable Mozart, antes de que tu mano expresiva y conductora de orquestas y partituras deje de suplicar silencio, o mesura en la ejecución de notas y violines, voy a satisfacer tu curiosidad.
¿Por qué te necesitaba en mi estancia, acompañándome en esta pequeña habitación donde cobijo mis sueños y despertares?
Tenías que venir tarde o temprano, tenías que estar aquí conmigo porque la armonía de mis días estaba desapareciendo y tú, sólo tu con el milagro de tu vida, a pesar del cancer de estómago que una vez extirpado te obliga a alimentarlo cada dos horas de manera frugal; con el milagro de tu constante inspiración, de esa que se desborda por los rasgos marcados y el gesto sublime de aislamiento a todo lo que no sea melodía, de tu rostro, con esa fuerza plena de delicadeza, puedes y haces acompasar, dentro y fuera de mí, los alborotos de lo que cabalga y me conduce al revuelo de sentimientos y pensares...
Claudio Abbado: da alas a tu batuta, impón con la esbeltez de tu mano al vuelo, el silencio interior y todas las cuerdas y vientos que, en desorden y estridencias, no consiguen armonía en mí, volverán a formar sin ambición alguna, sin ánimo de triunfo, una orquesta falta de pretensiones que a todos y a la que te aguardaba con necesidad vital, reuna en la pasión serena y amante de la más armoniosa sinfonía.
El mundo y yo necesitamos la armonía perdida.
Mozart Claudio Abbado y Alexandro Carbonar
viernes, 17 de abril de 2009
martes, 14 de abril de 2009
CANTO DE AMOR

Siento el querer de Dios entre tú y yo. Lo palpo, me recorre por entera, es fuego, pasión, paz. Es ilusión que calma y no se calma porque quiere más y más, quiere inmensidad. Quiere que nunca se acabe, que viva, que esté vivo, que abrase y todo lo llene, que trascienda, que no de cuentas, ni pida cuentas, que nada exija, que esté ahí, firme, sin dudas, que llegue inesperado y nunca se pierda. Dios me lo trajo, abrió mi puerta sin llave y metió dentro, hasta lo hondo, este amor humano que es divino porque viene de Él.
No siento temor, no lo sientas tú, Él lo puso en mí y sé que no tardará en prender en tí. Amor que nada pide, sin límite, que se vuelca del todo, que todo lo llena y lo vacía de cualquier interes humano, lo sublimiza para llenarlo de vida. Lo levanta sobre la materia y lleva en volandas de sueño, de esperanza, de locura que arrasa y vuelve en más locura lo que a él se llega. He dudado y tú dudas aún, pero hay una luz que alumbra, disipa la niebla y como el sol en la hierba, vuelve de trigo y amapolas todo lo que toca.
Es mi regalo, es el querer de Dios que se encarnó y se encarna entre nosotros dos.
"No hay amor más grande que el de aquel que da la vida por sus amigos".
Amor humano en el que no hay nada humano, es Dios entre tú y yo, no separando, uniéndonos. Amor sin frenos, sin barreras que llega al último escondite del corazón más blindado. Va hacia tí, te busca, te necesita y necesita tu necesidad de él. Es de cielo y es de tierra, sin límites de materia, hecho mar sin fronteras. Te busca en la espesura, en el aire que respiras, en el todo y en el uno de tu existencia perdida, en la verdad y en la mentira, a plena luz y a plena sombra. Te busca, te persigue, te acosa hasta que entiendas que "no hay amor más grande que el de aquel que da la vida por sus amigos".
Mi vida ya la he dado, la tengo aquí, ya no es mía la tengo para tí amigo/amiga, porque somos hijos del mismo Padre, del mismo Dios.
Y este video maravilloso de Arcendo, por si todavía hay algun amigo que no lo conozca
lunes, 13 de abril de 2009
MI ALMA Y YO
Salvador Dalí

¿Donde va a encontrar una bicoca como yo?
Cae la lluvia

Hemos llegado a un acuerdo. De momento no me abandona y no porque no tenga deseos de hacerlo, sino porque no sabe adonde ir. Que no está la vida para dar tumbos, eso le he dicho yo y como no me hacía caso la senté conmigo frente a la otra pantalla, esa con la que no puedes comunicarte con nadie y sólo escuchar y recibir información. Al cabo de unos minutos ya la sentí rebuyendo dentro de mí, de esa manera que tanto me inquieta, que me alborota pensamientos y sentimientos y que me resulta imposible calmar. ¿Qué te pasa? pregunté y como ella habla un idioma que no está en los diccionarios te vuelves loca para entenderla. Deduje, porque no se me da mal del todo eso de las deducciones, que no le gustaba nada de lo que estaba contemplando, pero yo me hice la dura, no me ablandé, que sufra, que le conviene sufrir con las desgracias ajenas para que comprenda que lo que tiene conmigo no es tan malo o tan aburrido como piensa.
Debió entenderlo así porque hizo un impulso tremendo y me levantó de la butaca sin mi consentimiento. Como no tengo otra forma de verla que asomando mis ojos al espejo, algo que no me gusta porque desde hace tiempo los espejos de mi casa están estropeados, todos. Me coloco delante, con la mejor de mis sonrisas y ellos no quieren reflejarme a mí, no sé lo que les ocurre, pero me devuelven una imagen que no es la que yo recuerdo como mía, puede que sea la de mi vecina del bajo o la de otra cualquiera, pero no la mía. De todas maneras, como el estado de mi alma me interesa más que cualquier otra cosa, acerqué mis ojos, procurando no ampliar el campo de mirada, para comprobar si la veía empinada a ellos como el otro día cuando quería escapar de mí. Y no, no pude verla; buena señal, se había retirado al lugar donde debe estar, ese rincon interior desde el que gobierna todo mi ser. Es tonta, si sabe con toda certeza que sólo ella es la que conduce mi nave, que yo hago siempre lo que quiere, lo que manda, lo que sugiere o simplemente intuye.
¿Donde va a encontrar una bicoca como yo?
Cae la lluvia
domingo, 12 de abril de 2009
sábado, 11 de abril de 2009
SE ME VA

Sentada a la vera del camino, el alma se me va del cuerpo. Quiere volar por su cuenta, no resiste la presión de verse sometida por más tiempo a la lentitud de la materia. Son ya muchos años sujeta a la inercia de músculos y huesos. Fue creada para volar alto y está presa. Dios debió hacer alma y cuerpo a la misma velocidad de movimiento. El desequilibrio es brutal. Hoy siento que se va, que se me escapa y mis esfuerzos por retenerla van a ser en vano. No puedo ir tras ella, no puedo dar un paso sin venirme al suelo y ella tira y tira de mí. ¿En qué parará todo esto? ¿Será bueno sujetarla? ¿Acaso podré hacerlo? ¿Quién la hará callar? Temo que los que pasan a mi lado escuchen su ansiedad...No es posible que nadie se percate del revuelo que está formando dentro de mí, me miro al espejo y la veo asomada a mis ojos. tal vez sea por ellos por donde salga afuera. ¿y si dejo que se vaya?... ¿Está bien retenerla contra su voluntad? ¿Se puede vivir sin alma? tal vez no sea tan grave, tal vez se sufra menos, tal vez se deje de llorar, de reír, de cantar, pensar yo creo que sí se puede aunque el alma se haya ido y escribir también. A lo mejor se hace de otra forma, pero quizás los demás ni lo noten. Y si ya no tienes alma ¿se podrá mirar a los niños, a los pobres, a los desarraigados, a los amigos, a los enemigos con la sonrisa puesta? Son muchas preguntas las que me vienen ahora cuya contestación no conozco; preguntas que tampoco sé quien las hace, mi alma o yo.
Es un riesgo cuyo alcance ignoro y jugársela sin saber el resultado puede resultar doloroso. Aunque si te quedas sin alma a lo mejor ya nada te duele de lo de dentro, lo de fuera sí, pero no compares, el dolor, dolor, siempre se guarece en ella.
¡Quieta!, para ya...cualquier día te abro la puerta y te me vas para siempre, hoy no, no quiero... Esto es necesario prepararlo a conciencia. A ver ¿por donde te gustaría escapar ¿por la boca, por los ojos... o através de todo el cuerpo. Sí ese que te molesta tanto, que te paraliza, del que ya estás harta hasta el tedio. Esto no se puede hacer de improviso ni a lo loco, hay que programar todos los detalles para que luego no haya sorpresas. ¿Y si luego quieres regresar como el hijo pródigo? seguro que ya no me encuentras porque tu me conoces contigo dentro, mas sin tí no sabes como se volverá mi aspecto.
Mira, mira, vamos a dejarlo por esta noche hasta que averigüemos las consecuencias.
¿Quieres calmarte por hoy? Te prometo preguntar en algun foro de internet que ya sabes los hay de todos los temas y cuestiones y cuando tenga algun dato concreto tomaré una decisión.
Esta noche seguiremos juntas aunque me tengas otra vez en vela.
Bella sin alma Ricardo Cocciante
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